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Reacciones al estudio que revela que el anticiclón de las Azores se expande por el cambio climático y reduce las precipitaciones en la península ibérica

Un estudio publicado en Nature Geoscience muestra cómo el cambio climático está interfiriendo con procesos que afectan a la circulación atmosférica y que alteran perceptiblemente el clima en España y Portugal. La anómala expansión del anticiclón de las Azores está secando la península ibérica y haciendo que se parezca cada vez más al norte de África.

05/07/2022 - 15:00 CEST
 
anticiclon de las azores
Reacciones

Juan Jesús González anticiclón de las Azores

Juan Jesús González Alemán

Doctor en Física y Meteorólogo Superior del Estado. Agencia Estatal de Meteorología (AEMET)

Science Media Centre España

La expansión del anticiclón de las Azores observada en las últimas decenas de años no tiene precedentes en los últimos 1.200 años. Sí, es un gran titular en la ciencia climática, un hecho que contribuye a responder definitivamente al debate repetido de si el cambio climático está ya afectando a la maquinaria misma del clima de nuestra región, el suroeste europeo, más allá de eventos relacionados con la temperatura.

Porque así es: el estudio publicado esta semana en la revista Nature Geoscience muestra que la expansión del anticiclón de las Azores es responsable de las anómalas condiciones de sequía que afectan a todo el Mediterráneo occidental, incluyendo la península ibérica. Es decir, el cambio climático interfiere con procesos relacionados con la circulación atmosférica.

La expansión del anticiclón de las Azores es responsable de las anómalas condiciones de sequía que afectan a todo el Mediterráneo occidental, incluyendo la península ibérica

Esto es crucial en el debate y acallará muchas voces discrepantes al respecto. Además se trata de un estudio muy robusto, que combina diferentes técnicas observacionales y se apoya en simulaciones con modelos climáticos. No solo es de interés en nuestra región del suroeste europeo, sino a escala global.

El anticiclón de las Azores es más extenso ahora (principalmente hacia el norte) debido a las emisiones antropogénicas que están causando el cambio climático. Este cambio en su comportamiento está provocando una disminución de las precipitaciones invernales en la región, en especial en la vertiente atlántica, al desviar la típica trayectoria de borrascas invernales hacia el norte.

Esto tiene importantes consecuencias socioeconómicas en España porque afecta a importantes actividades económicas del sector agrícola, así como al recurso hídrico, y probablemente al recurso eólico. Es sin duda un estudio muy preocupante.

Si bien es cierto que el trabajo no es perfecto y tiene asociadas varias incertidumbres, pues podría haberse complementado con más datos observacionales y simulaciones, es un buen indicio de los cambios que están aconteciendo, y sobre los que se debe investigar más al respecto.

No hay que olvidar además que estos cambios están en consonancia con lo esperable en el futuro según las últimas proyecciones sobre cambio climático del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que prevén una agudización de este comportamiento debido a procesos que ocurren a gran escala en la dinámica atmosférica, y que se ven afectados por el cambio climático.

En definitiva, no es más que lo que se lleva avisando desde hace más de 20 años: el cambio climático empuja hacia el norte las condiciones climáticas desérticas, lo que hará que la península ibérica se asemeje cada vez más al norte de África.

No declara conflicto de interés
ES

Ernesto Rodríguez Camino Anticiclón de las Azores

Ernesto Rodríguez Camino

Meteorólogo Superior del Estado y miembro de la Asociación Meteorológica Española

Science Media Centre España

El anticiclón de las Azores (AA) es un centro de altas presiones bien conocido por todos los que siguen la evolución del tiempo en los medios de comunicación. El AA es uno de los sistemas de presión casi permanentes que se forman en la atmósfera como respuesta al desigual calentamiento de la superficie de la Tierra causado por la diferente cantidad radiación procedente del Sol que incide en la superficie de la Tierra y a su rotación. Estos sistemas de altas presiones que se forman en latitudes subtropicales se caracterizan por movimientos atmosféricos descendentes que inhiben las precipitaciones y que permiten describir la evolución del tiempo y del clima en función de sus modificaciones. Por lo tanto, una descripción de la evolución del AA nos permite explicar los cambios en la pluviosidad en las diferentes regiones afectadas por su radio de acción. En la península ibérica, que es especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático, una mayor expansión e intensidad del AA se traduce, especialmente en invierno, en un desplazamiento hacia latitudes más septentrionales del tren de bajas presiones procedentes del oeste (y de sus frentes de precipitaciones asociados) que no llegan a tocar nuestro territorio favoreciendo las lluvias en la Europa del norte.

Se da una mayor frecuencia de los episodios extremos de anticiclón de las Azores intensos y una clara expansión de su cobertura geográfica, pudiendo atribuir esta diferencia al cambio climático causado por las actividades humanas

El reciente trabajo publicado en Nature Geoscience por Caroline Ummenhofer y sus colaboradores de varios centros de investigación estadounidenses describe la reconstrucción —mediante observaciones indirectas y simulaciones con modelos— de la evolución del AA en los últimos 1.200 años, permitiendo deducir diferencias entre su comportamiento en períodos preindustriales (previos a 1850) e industriales afectados por el cambio climático. El cambio climático en el que estamos inmersos —contrariamente a otros cambios climáticos anteriores de origen natural— tiene su origen en la actividad humana y está causado por las emisiones masivas de gases de efecto invernadero, consecuencia de la utilización generalizada de combustibles fósiles y, en menor medida, por la deforestación. En el artículo además se menciona explícitamente el impacto que puede tener la evolución del AA en las condiciones climáticas en la península ibérica —especialmente vulnerable a los impactos del cambio climático—, en particular sobre los efectos esperados para final de siglo en el sector olivarero y vitivinícola.

Las observaciones indirectas (proxy) en paleoclimatología son indicadores de ciertas características físicas o biofísicas del pasado que permiten reconstruir las condiciones climáticas anteriores a las mediciones instrumentales que solo se iniciaron de forma generalizada a mediados del siglo XIX con la creación de los servicios meteorológicos. Entre estos paleoindicadores se pueden mencionar los anillos de los árboles, los testigos de hielo de Groenlandia y la Antártida, documentación histórica, etc. En este caso se han utilizado como paleoindicadores las formaciones calcáreas en la gruta de Buraca Gloriosa situada en el oeste de Portugal, que está muy afectada por la variabilidad de la precipitación y que a su vez depende de la variabilidad del AA. En definitiva, el análisis de las estalactitas y estalagmitas han permitido deducir la variabilidad del AA en los últimos 1.200 años, permitiendo comparar con la muy estudiada variabilidad del AA habida en las últimas décadas.

Para complementar las observaciones indirectas, los autores han hecho uso de simulaciones numéricas que han abarcado el mismo periodo de 1.200 años. Los modelos climáticos utilizados son herramientas fiables que han sido calibradas, comparadas y evaluadas sistemáticamente en un periodo reciente instrumental. Estos modelos, una vez calibrados y evaluados, permiten simular la evolución del clima pasado, como en este caso, o bien simular el clima futuro para estimar la respuesta del sistema climático a nuestras crecientes emisiones de gases de efecto invernadero.

Combinando los datos procedentes de las formaciones calcáreas con las simulaciones realizadas con modelos climáticos, los autores de este trabajo han demostrado que en los últimos 100 años —comparado con el periodo total de 1.200 años— se da una mayor frecuencia de los episodios extremos de AA intensos y una clara expansión de su cobertura geográfica, pudiendo atribuir esta diferencia al cambio climático causado por las actividades humanas. En anteriores estudios no se había llegado a un consenso sobre si el origen de este comportamiento diferente del AA en las últimas décadas pudiera ser debido bien a la variabilidad natural —causada por erupciones volcánicas y cambios en la radiación solar incidente— o bien por las crecientes emisiones de gases de efecto invernadero. Este estudio atribuye inequívocamente la expansión del AA a la creciente concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Los autores concluyen que el AA continuará expandiéndose durante el siglo XXI en la medida que siga aumentando la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, dando lugar a un mayor riesgo de sequías en la península ibérica.

Estudios como el actual son especialmente útiles ya que permiten contextualizar los cambios recientes —ya sean expresados en términos de variables climáticas (como temperatura o precipitación) o en términos de patrones (como el AA)— con los cambios en períodos más largos no afectados por la intervención humana.

No declara conflicto de interés
ES
Publicaciones
Twentieth-century Azores High expansion unprecedented in the past 1,200 years
  • Artículo de investigación
  • Revisado por pares
  • Estudio observacional
Revista
Nature Geoscience
Tipo de estudio:
  • Artículo de investigación
  • Revisado por pares
  • Estudio observacional
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