Evalúan el primer trasplante de hígado de cerdo a humano

En 2024, un equipo de investigadores de China trasplantó por primera vez un hígado de cerdo, con seis genes modificados para evitar el rechazo, a una persona que se encontraba en muerte cerebral. Tras 10 días, evaluaron el estado del órgano y el receptor. Según los autores, que ahora publican el trabajo en la revista Nature, los resultados sugieren que los hígados de cerdo modificados genéticamente pueden sobrevivir y funcionar en humanos, lo que podría servir como terapia puente para pacientes con insuficiencia hepática que esperan donantes humanos. 

26/03/2025 - 17:00 CET
Reacciones

Beatriz Domínguez - trasplante hígado cerdo

Beatriz Domínguez-Gil

Directora de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT)

Science Media Centre España

El estudio está muy bien diseñado y es una extraordinaria aportación al desarrollo clínico del xenotrasplante que, en los últimos años, ha avanzado de manera espectacular gracias a la generación de cerdos transgénicos y testados en dos modelos diferentes: en personas en muerte encefálica y en pacientes con un objetivo terapéutico, normalmente en el contexto de autorizaciones de uso compasivo.   

La principal novedad que aporta es la utilización de una porción de hígado de un cerdo con seis modificaciones genéticas para realizar un trasplante hepático auxiliar. La persona a la que implantan el hígado no tiene insuficiencia hepática, ni tiene necesidad de trasplante hepático, pero sí son capaces con este modelo de confirmar varios puntos. El primero, el adecuado funcionamiento del injerto. En segundo lugar, que los vasos se mantienen íntegros y que no se producen fenómenos trombóticos. Por último, que no se produce rechazo del injerto.   

Sin embargo, también reconocen los autores que el funcionamiento del órgano no sería suficiente para que sea una terapia de destino, pero sí consideran que es una prueba de concepto sobre esta idea del trasplante hepático auxiliar, que consistiría en utilizar este procedimiento en personas con un fallo hepático fulminante durante el tiempo suficiente para darle soporte hasta que se identifique un órgano humano adecuado para realizar el trasplante o hasta que espontáneamente se recupere la función del hígado dañado. 

No declara conflicto de interés
ES

Rafael Matesanz - higado cerdo

Rafael Matesanz

Creador y fundador de la Organización Nacional de Trasplantes

Science Media Centre España

Un enfoque frecuente en el desarrollo de los xenotrasplantes de distintos órganos, antes de pasar a la fase clínica, es realizarlos en pacientes en muerte encefálica pero con estabilidad hemodinámica, de manera que se pueda valorar al menos a corto plazo la evolución del órgano y la repercusión en el organismo de la persona fallecida, pero con la circulación mantenida.  

En Estados Unidos se han hecho al menos tres trasplantes de riñón desde 2021 —uno de hasta 61 días de seguimiento en personas en muerte encefálica— y otros dos de corazón, que sirvieron para acumular no pocas enseñanzas de utilidad. En ambas modalidades precedieron a las primeras experiencias clínicas en personas vivas, que hasta el momento se han concretado en dos trasplantes cardiacos (ambos fallecidos) y cuatro renales, de los que dos sobreviven tras varios meses de evolución. 

El equipo del Hospital Militar de Xi’an, en China, posee una amplísima experiencia en trasplante experimental de todo tipo de órganos de cerdo a mono desde hace más de una década. En esta ocasión se trata del primer caso en el mundo de un trasplante de hígado porcino genéticamente modificado a un humano en situación de muerte encefálica. El objetivo último de la experiencia no era lograr un trasplante hepático estándar, sino que sirviera de ‘órgano puente’ en casos de fallo hepático agudo, en espera de un órgano humano que sirviera para el trasplante definitivo. La experiencia se prolongó durante 10 días y el órgano porcino se mantuvo en buenas condiciones, con una función metabólica básica aceptable y sin signos de rechazo agudo, lo que indica que el procedimiento fue satisfactorio para los fines perseguidos y podría utilizarse in vivo en un futuro próximo. 

En España, el equipo del Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia tiene también experiencia en el trasplante de hígados de cerdo a mono desde el siglo pasado y está preparando un ensayo clínico, pendiente aún de las aprobaciones correspondientes, para trasplantar hígados de cerdo genéticamente modificados procedentes de la Universidad de Múnich a tres enfermos en fallo hepático agudo. Se realizarían en enfermos con mala evolución clínica y en los que no apareciera el órgano a trasplantar en un plazo de dos días, manteniendo el órgano porcino hasta estabilizar al enfermo y conseguir un hígado humano adecuado. 

La situación de fallo hepático agudo, bien por tóxicos o indicación de retrasplante en los primeros días tras la cirugía se dio en España en 111 ocasiones durante 2024, de las que no se encontró a tiempo un hígado adecuado en 8 casos (7,2 %), sobre una actividad total de 1.344 trasplantes. El tiempo de los enfermos en situación de urgencia fue de menos de 48 horas en el 84 % de los casos y de dos a cuatro días en un 10 % adicional. Ello quiere decir que la situación que se intenta tratar con este tipo de trasplantes no es frecuente en nuestro país, aunque tampoco se puede decir que sea excepcional. Hay que tener en cuenta que al día se producen de media siete donaciones de órganos en España y un paciente con fallo hepático agudo tiene prioridad nacional absoluta hasta que se encuentra el hígado adecuado para él. Huelga decir que esta no es la situación de la mayor parte del mundo, donde disponer de esta opción terapéutica para determinados enfermos de mala evolución puede ser de gran utilidad si finalmente se demuestra posible. 

En suma, se trata de una experiencia importante, que abre un camino distinto al ensayado hasta ahora tanto en órganos vitales (corazón) o no vitales (riñón), como es la sustitución temporal del hígado enfermo hasta conseguir uno humano para el trasplante definitivo.

No declara conflicto de interés
ES

Iván Fernández Vega - higado cerdo

Iván Fernández Vega

Profesor Titular de Anatomía Patológica de la Universidad de Oviedo, director científico del Biobanco del Principado de Asturias (BioPA) y coordinador del hub de Organoides de la plataforma de Biomodelos y Biobancos del ISCIII

Science Media Centre España

Me ha parecido un trabajo muy relevante, pero hay que ser cautos. El estudio representa un hito en la historia de la xenotrasplantación hepática, al describir por primera vez un trasplante de hígado porcino genéticamente modificado a un ser humano (en este caso, en muerte cerebral).  

La calidad del trabajo es muy elevada, tanto por el rigor científico como por la exhaustiva caracterización clínica, inmunológica, histológica y hemodinámica del procedimiento. Se han aplicado modificaciones genéticas sofisticadas en el injerto para prevenir el rechazo hiperagudo, una de las complicaciones más críticas en modelos preclínicos de xenotrasplante.  

Las implicaciones clínicas son muy relevantes, ya que si se optimiza este enfoque podría ampliar la reserva de órganos disponibles y salvar vidas en situación de emergencia hepática. Este trabajo complementa y amplía la evidencia existente sobre xenotrasplantes previos de corazón y riñón de cerdo a humanos. Aporta varias novedades relevantes: 

  • Es el primer estudio en demostrar que un hígado porcino genéticamente modificado puede sobrevivir y ejercer funciones metabólicas básicas (producción de albúmina y bilis) en el cuerpo humano. 
  • Muestra que no hubo disfunción importante de coagulación, en contraste con lo observado en otros modelos, como el primer xenotrasplante cardiaco humano, donde se detectaron microtrombos y trastornos severos.  
  • Señala la necesidad de valorar posibles daños miocárdicos en fases tempranas del postoperatorio, dada la elevación precoz de la enzima AST y de enzimas cardíacas, algo que puede confundirse con daño hepático. 
  • Se plantea el uso del xenoinjerto como terapia puente, especialmente en pacientes con fallo hepático agudo en espera de un injerto humano, aunque no como solución definitiva, ya que la producción de bilis y albúmina fue limitada para el soporte a largo plazo. 

No obstante, el estudio tiene limitaciones relevantes: 

  • Una limitación importante del estudio es que se trata de un caso único (n=1), lo que impide extraer conclusiones generalizables o establecer patrones sólidos de respuesta clínica e inmunológica. Aunque se trata de un avance pionero, serán necesarios estudios con una mayor muestra y en receptores vivos para confirmar la seguridad, eficacia y reproducibilidad del procedimiento. 
  • Duración limitada del seguimiento (10 días), por decisión de la familia del receptor, lo que impide valorar la viabilidad del injerto a medio y largo plazo. Por tanto, no añade información en relación al rechazo agudo y crónico de los xenotrasplantes. 
  • Solo se evaluaron funciones hepáticas básicas (síntesis de albúmina y secreción de bilis), sin datos sobre otras funciones complejas del hígado como metabolismo de fármacos, detoxificación o función inmunológica. 
  • El procedimiento de trasplante auxiliar heterotópico no permitiría resecar el hígado original, lo cual lo invalida como estrategia por ejemplo en pacientes con hepatocarcinoma en espera de trasplante.
Declara no tener conflicto de interés
ES
Publicaciones
Gene-modified pig-to-human liver xenotransplantation
  • Artículo de investigación
  • Revisado por pares
  • Animales
  • Humanos
Revista
Nature
Fecha de publicación
Autores

Kai-Shan Tao et al.

Tipo de estudio:
  • Artículo de investigación
  • Revisado por pares
  • Animales
  • Humanos
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