La Antártida pierde 12.800 km² de costa en 30 años

La zona de transición entre la tierra y el mar en los glaciares es un indicador de su estabilidad. El análisis de mediciones por satélite de 1992 a 2025 ha mostrado que el 77 % de la línea de costa de la Antártida no ha sufrido cambios. Ese 23 % que sí redujo su superficie se concentró en zonas donde fosas profundas permiten el acceso de aguas más cálidas y el lecho se inclina hacia el interior. Estas incluyen la península antártica, las tierras de Wilkes y George V, y la Antártida Occidental, donde el retroceso en esta línea de transición varió entre los 10 y los 40 km. Se han perdido 12.800 km² de hielo —una superficie que equivale a casi media Galicia—, la mayoría en la Antártida Occidental. Los resultados se publican en la revista PNAS. 

02/03/2026 - 21:00 CET
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2026 03 02 Antártida Ramiro Saurral

Ramiro Saurral

Investigador del departamento de Ciencias de la Tierra - Variabilidad y cambio climáticos del Barcelona Supercomputing Centre (BSC)

Science Media Centre España

La variabilidad en el hielo marino en el océano Austral alrededor de la Antártida en las últimas décadas ha seguido un comportamiento muy peculiar. Hasta el año 2016 se observó un incremento neto en la cantidad de hielo, mientras que en los últimos tres años parece haber comenzado una tendencia inversa hacia concentraciones sustancialmente menores. Este cambio de comportamiento ocurrió bajo condiciones de calentamiento global sostenido, lo cual resultó intrigante para la comunidad científica durante la década pasada. 

Este trabajo, publicado por Rignot y coautores, es una contribución muy bienvenida en la temática, ya que abordan la cuantificación en los cambios en la región de hielo que emerge del continente e ingresa en el mar (área comúnmente denominada grounding line) mediante datos satelitales en el período 1992-2025. Los autores encuentran que un 77 % de la costa antártica no ha experimentado cambios sustanciales en la grounding line o, lo que es equivalente, solamente un 23 % de la costa vio una reducción en su superficie. Estos resultados son relevantes para entender las causas de tales asimetrías y otorga más evidencia para avanzar en el entendimiento de la dinámica de la criosfera y de sus posibles impactos futuros sobre el nivel del mar y el clima global. 

Declara no tener conflicto de interés
ES

2026 03 02 Antártida Francisco Navarro

Francisco Navarro

Catedrático de Matemática Aplicada en la Universidad Politécnica de Madrid y expresidente de la International Glaciological Society

Science Media Centre España

El estudio, publicado en la revista PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences) y basado en más de 30 años de observaciones de radar de apertura sintética (SAR) desde satélite, pone de manifiesto un notable retroceso de la línea de anclaje (grounding line) de la Antártida y una disminución consiguiente del área de las plataformas de hielo flotantes que ocupan parte de la periferia antártica. La línea de anclaje es la línea en la que el manto de hielo pierde contacto con el suelo y empieza a flotar, pasando a denominarse plataforma de hielo. La importancia del estudio radica en que las plataformas de hielo, al estar unidas a los laterales de grandes bahías del continente antártico, tienden a retener el avance del hielo que viene del interior del continente. Por consiguiente, si retrocede la línea de anclaje y disminuye el área de las plataformas, se acelera la velocidad con la que el manto de hielo antártico expulsa su hielo al mar en forma de icebergs. 

Estos resultados encajan con multitud de evidencias que ponen de relieve que el denominado sector del mar de Amundsen de la Antártida y también la península antártica son las dos regiones antárticas que han perdido más masa por fusión submarina y por aceleración de la descarga de hielo sólido al océano en los últimos decenios. La expulsión al océano de hielo continental contribuye al aumento del nivel del mar. Las estimaciones de aumento del nivel del mar en los años recientes son del orden de 4 mm/año, pero han ido en aumento desde hace prácticamente un siglo, y se espera que sigan haciéndolo en los decenios venideros, por lo que las estimaciones del IPCC del aumento del nivel del mar de aquí al fin del siglo XXI varían entre 40 y 80 cm para escenarios de bajas emisiones (de gases de efecto invernadero) a entre 60 cm y 1 m para escenarios de altas emisiones. Solo la mitad de este aumento se atribuye a la pérdida de masa de glaciares y mantos de hielo; la otra mitad se atribuye a la expansión térmica del océano (al calentarse el agua del océano, se expande).  

Pese a ello, en los últimos tres años los datos de gravimetría satelital ponen de manifiesto que las ganancias de masa por aumento de la precipitación en forma de nieve han hecho que la Antártida, en su conjunto, haya ganado masa en esos últimos tres años pese a las grandes pérdidas a nivel regional en ciertas zonas. Esto no es incompatible con el calentamiento climático; precisamente el calentamiento implica mayor evaporación en los océanos tropicales, lo que, a su vez, resulta en mayor precipitación en forma de nieve en las regiones polares.  

En resumen, se trata de un estudio concienzudo y relevante. El hecho de que se hayan utilizado datos SAR obtenidos de distintas plataformas satelitales a lo largo de un periodo de 33 años implica que la resolución de los sensores ha ido variando (mejorando) con el tiempo, pero las menores precisiones de los datos más antiguos se han tenido en cuenta en las estimaciones de error efectuadas.  

Hay también ciertos términos de error para cuya evaluación no se disponía de suficientes datos, pero se han asignado en esos casos cotas de error conservadoras. Los resultados del estudio, por lo tanto, son perfectamente creíbles dentro de los márgenes de error especificados. 

Declara no tener conflicto de interés
ES

2026 03 02 Antártida Javier Lillo

Javier Lillo Ramos

Colaborador honorífico del Grupo de investigación consolidado sobre Cambio Global Terrestre y Geología Ambiental de la Universidad Rey Juan Carlos.

Science Media Centre España

Este exhaustivo estudio realizado desde 1992 a la actualidad considera que el límite del hielo continental y el océano —Grounding Line (GL, por sus siglas en inglés)— es un indicador sensible de la estabilidad y el balance de masa de los glaciares antárticos. Así, la integración de datos satelitales interferometría diferencial de radar de apertura sintética, DInSAR de diferentes fuentes ha permitido a los autores elaborar el mapa de la variación del límite GL en las últimas tres décadas. Los resultados han revelado que la mayor parte (77 %) de la línea de costa no ha experimentado migración del GL. Sin embargo, hay sectores muy vulnerables a la pérdida de grandes extensiones de hielo. Estas áreas se localizan en la Antártida Occidental, la península antártica y algunas zonas de la Antártida Oriental, donde se estima que la pérdida de hielo continental total es de 12.820 km². 

En el trabajo, teniendo en cuenta los efectos de los múltiples ciclos mareales, se considera más apropiado representar la transición entre el hielo continental y el hielo flotante como una zona de interfase o transición —Ice Grounding Line (IGZ, por sus siglas en inglés)— que incluye el GL. El tamaño de la IGZ está relacionado con la fusión del hielo, siendo esta menor donde más estrecha es la IGZ. El retroceso de glaciares puede estar relacionado con un mayor desarrollo del hielo de la plataforma o, por el contrario, con una regresión de este. Los autores señalan la complejidad de los factores que pueden interactuar en esta relación. Uno de los factores más relevantes es la intrusión de las aguas cálidas de la masa de agua circumpolar profunda —Circumpolar Deep Water (CDW, por sus siglas en inglés), que ocasiona la fusión más rápida del hielo en la IGZ. Esta influencia oceánica en el retroceso glaciar está muy condicionada por la morfología y batimetría de la plataforma. Sin embargo, en zonas orientales de la Antártida el retroceso glaciar parece estar relacionado con otros factores cuya influencia se desconoce y no con la CDW. 

Los autores concluyen que, según los resultados obtenidos en el estudio, inferir las posiciones de GL y sus cambios a partir de datos altimétricos no es tan sólido como se pensaba anteriormente. Por otra parte, la migración del GL y el balance de masa de la capa de hielo están fuertemente interrelacionados, encontrándose que los sectores que muestran un retroceso del GL presentan un déficit de masa glaciar. 

Las observaciones y conclusiones obtenidas en este estudio a escala continental proporcionan un importante punto de referencia para la realización de futuros modelos de formación/pérdida de la capa de hielo basados en la IGZ, y por extensión, de la evolución de las masas glaciares antárticas. 

Declara no tener conflicto de interés
ES
Publicaciones
Thirty years of glacier grounding line retreat in Antarctica
    • Revisado por pares
    • Estudio observacional
Revista
PNAS
02/03/2026
Autores

Eric Rignot et al.

Tipo de estudio:
  • Revisado por pares
  • Estudio observacional
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