Un estudio confirma que el deshielo del permafrost y el debilitamiento de los glaciares por el cambio climático influyeron en la riada de Nepal
Una combinación de factores geológicos y climáticos —estos últimos influidos por el cambio climático antropogénico— estuvo detrás del catastrófico derrumbe de rocas y hielo del pasado mes de agosto en la frontera norte de Nepal, según una síntesis realizada por la World Weather Attribution y especialistas en glaciología. El equipo llevó a cabo un análisis de atribución para examinar el papel del cambio climático en el aumento de las temperaturas de julio y agosto que precedieron al derrumbe, así como en las precipitaciones de la región. Según el estudio, el calentamiento provocado por el ser humano ha elevado el umbral de congelación unos 100 metros por década, lo que ha provocado el adelgazamiento de los glaciares y el deshielo del permafrost que mantenía unida la montaña. Estos factores, junto a la desestabilización provocada por un terremoto de magnitud 7,8 ocurrido en 2015, serían las principales causas del derrumbe que dejó más de mil de muertos y miles de desaparecidos.
Habitantes realizan operaciones de búsqueda y rescate en Dunge, en el distrito nepalí de Nuwakot, después de las devastadoras inundaciones provocadas por una masiva riada repentina. EFE/EPA/NARENDRA SHRESTHA.
Javier Lillo - riada Nepal WWA
Javier Lillo Ramos
Colaborador honorífico del grupo de investigación sobre Cambio Global Terrestre y Geología Ambiental (GECEG) del departamento de Geología, Física y Química Inorgánica de la Universidad Rey Juan Carlos
En este trabajo publicado por la World Weather Attribution un equipo internacional de científicos analiza el papel del cambio climático en los posibles factores causantes del evento catastrófico que tuvo lugar en el Himalaya el pasado 26 de agosto, que provocó una devastación con elevadísimas pérdidas de vidas humanas y extraordinarios daños materiales, que superaron con creces los límites de adaptación a estos fenómenos extremos.
Según los autores del trabajo, el colapso en la montaña Lantang Lirung que dio lugar a la gigantesca avenida de hielo, agua y derrubios causante de la terrible catástrofe fue el resultado de la conjunción extraordinaria de diferentes factores geológicos y climáticos, en los que el calentamiento global ha jugado un papel crítico. El Himalaya es un área de tectónica muy activa que, además, como otras cordilleras montañosas y zonas glaciares, está sufriendo de manera más acusada el impacto del calentamiento global: fusión y reducción de las masas glaciares, fusión y fragmentación del permafrost, alteraciones en el régimen e intensidad de las precipitaciones.
Las áreas de alta montaña, como exponen los autores del trabajo para la región estudiada, son extraordinariamente sensibles al calentamiento global. Los incrementos de temperaturas registrados, tanto anuales como estacionales, causan una mayor presencia de agua líquida, tanto en el macizo rocoso, como en los glaciares. Ello genera, a su vez, una mayor inestabilidad en las laderas rocosas y masas glaciares. Aunque lo ocurrido en Lantang Lirung y la frontera chino-nepalí ha excedido lo imaginable para un evento de esta naturaleza, en este verano ha habido una elevada incidencia de avalanchas rocosas y glaciares en los Alpes y en las cordilleras americanas. Lo ocurrido en la localidad suiza de Blatten en 2025 es representativo de los cambios que están teniendo lugar en los últimos años en las zonas de montaña, que previamente se consideraban relativamente estables y con una exposición relativamente baja a estos fenómenos de movimientos de laderas.
Por otra parte, la propia orografía del Himalaya —donde los fondos de valle son las zonas más pobladas— hace, como indican los autores, muy difícil reducir la vulnerabilidad a estas situaciones de tan elevada magnitud de peligrosidad.
Luis Carcavilla - riada Nepal WWA
Luis Carcavilla Urquí
Este estudio, realizado en tiempo récord por un equipo de 24 investigadores pertenecientes a 14 instituciones de nueve países diferentes, analiza el papel que el cambio climático tuvo en el desencadenamiento de la tragedia ocurrida en la frontera entre Nepal y China el pasado 26 de agosto. Los autores, que están vinculados a centros de investigación y oenegés de ámbito global dedicadas a la investigación y al asesoramiento científico internacional, analizan los impactos, los factores desencadenantes, los mecanismos y las características del evento, así como la vulnerabilidad y la exposición del territorio. La multidisciplinariedad del equipo es necesaria para analizar el abanico de factores que han intervenido en este evento y el origen múltiple de las fuentes de información.
El estudio de un evento catastrófico de estas características es complejo, porque no fue provocado por un único episodio climático extremo, sino que se trata de un fenómeno múltiple, resultado del encadenamiento de procesos provocados o, al menos, favorecidos por diversas causas. El análisis de los factores desencadenantes refleja que los efectos del cambio climático influyeron de manera determinante a desestabilizar sistemas y variables que serían clave en el desarrollo de la catástrofe. Es precisamente el estudio de cómo evolucionan esos factores en un contexto de calentamiento global la clave para entender la magnitud de este evento.
En el futuro es fundamental seguir estudiando cómo evolucionan en el tiempo los factores determinantes, tanto conocidos como potenciales, de eventos múltiples como este en un contexto de cambio global, para prevenir futuras tragedias. En cualquier caso, eventos como este, que responden a diversas variables y que provocan el encadenamiento de procesos, son de difícil predicción.
Pilar Brufau - riada Nepal WWA
Pilar Brufau
Investigadora y profesora titular en el departamento de Ciencia y Tecnología de Materiales y Fluidos de la Universidad de Zaragoza
El análisis que muestra el informe aborda el desastre sucedido en Nepal como un fenómeno en cascada y no debido a un hecho aislado. Habitualmente los debris flow son producidos de esta forma: suele haber un factor desencadenante, al que se suman el colapso de hielo, roca, sedimentos, unidos al flujo de agua superficial que rápidamente genera un gran volumen de mezcla de agua y sólidos que se propaga a gran velocidad, aumentando debido al arrastre de todo el material en suspensión que se encuentra a su paso.
Este tipo de flujo no puede tratarse como un proceso de inundación al que estamos acostumbrados, en el que predomina el flujo de agua con un pequeño arrastre de sedimentos, sino que en este tipo de flujos es el material sólido el que gobierna el flujo y el que lo convierte en un fenómeno más catastrófico. Desde el punto de vista de la modelización numérica, este tipo de flujo también presenta una mayor complejidad frente a las inundaciones, al tener en cuenta procesos de erosión, arrastre y sedimentación.
- Artículo de investigación
Ben Clarke et al.
- Artículo de investigación