Reducir la ingesta de proteínas podría promover un envejecimiento más saludable en la mayoría de las personas, según una revisión de estudios
Numerosos mensajes, incluyendo las nuevas recomendaciones dietéticas de los Estados Unidos, recomiendan aumentar la ingesta de proteínas. Ahora, una revisión de más de 350 estudios —fundamentalmente, en animales de experimentación— realizada por dos investigadores sugiere, por el contrario, que consumir menos proteínas podría tener mayores beneficios para la salud. Según los autores, “es evidente que las proteínas aportan beneficios al crecimiento muscular y a la respuesta al ejercicio en personas activas, pero, dado que la mayoría de las personas son relativamente sedentarias, es probable que muchas consuman más proteínas de las que realmente necesitan, lo que probablemente tenga consecuencias negativas para la salud”. El estudio se publica en Cell Press Blue, revista del grupo Cell.
José M. Ordovás - proteínas longevidad
José M. Ordovás
Investigador senior en el Centro de Investigación Jean Mayer USDA sobre Nutrición Humana y Envejecimiento y profesor de Nutrición y Genómica en la Escuela de Ciencias y Políticas de Nutrición Gerald J. y Dorothy R. Friedman, ambos de la Universidad Tufts (EEUU)
Es una revisión amplia, interesante y oportuna, pero no es un nuevo ensayo clínico ni demuestra que reducir la proteína prolongue la vida humana. La evidencia más convincente sobre longevidad procede todavía de modelos animales, mientras que los estudios en personas son pocos y, en general, de corta duración.
El trabajo sirve como contrapeso a la idea, cada vez más extendida, de que más proteína siempre es mejor. Pero tampoco justifica recomendar menos proteína a todo el mundo: las necesidades cambian con la edad, la actividad física, el estado nutricional y la situación clínica.
No deberíamos sustituir el eslogan ‘más proteína es mejor’ por otro igualmente simplista: ‘menos proteína alarga la vida’. El mensaje razonable es consumir una cantidad adecuada, no necesariamente máxima, prestando atención a la calidad y procedencia de los alimentos y adaptándola a cada persona.
Esther López - dieta proteínas
Esther López-García
Profesora de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Autónoma de Madrid, presidenta del Observatorio de la Nutrición y de Estudio de la Obesidad (NAOS) y miembro del Grupo de Nutrición de la Sociedad Española de Epidemiología
Es un artículo que resume el trabajo realizado en investigación básica (en animales de experimentación) sobre el impacto de la restricción de la ingesta de proteínas en el desarrollo de marcadores de enfermedad y longevidad. Está bien redactado y es un acierto cómo organizan la revisión en los posibles mecanismos biológicos que asocian la restricción proteica con los efectos que examinan. Este trabajo es paralelo a lo que se sabe sobre el efecto de la restricción calórica en la longevidad.
Es un artículo atrevido, porque cuestiona la recomendación actual que se da a la población general de incrementar la ingesta de proteínas para mejorar la salud. Esta recomendación se ha dado desde hace tiempo a las mujeres embarazadas y a las personas mayores, pero en las Guías Dietéticas Americanas de 2025 se introduce para la población general. En España, las guías dietéticas de 2023 no hacen esta recomendación, pero la realidad es que hay una moda generalizada de proponer dietas con alto contenido proteico para todos en nuestro país.
Los autores aciertan con la idea de que se necesita más investigación para entender si las dietas ricas en proteínas realmente tienen efectos beneficiosos para la población general. Sin embargo, su trabajo necesita ser completado con la evidencia que proporciona la ciencia observacional y los ensayos clínicos que se realizan en personas, porque no todo lo que se observa en modelos animales se puede trasladar directamente a humanos.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
Knopf et al.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares