envejecimiento

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Los períodos largos de calor extremo podrían acelerar la edad biológica en más de dos años en personas mayores

Una investigación ha analizado cómo influye el calor extremo en la edad biológica de poblaciones de edad avanzada, en concreto, de Estados Unidos. El estudio, publicado en Science Advances, contó con muestras de sangre de más de 3.600 adultos con una edad media de 68 años recogidas entre 2010 y 2016. El equipo comparó las tendencias de envejecimiento epigenético con los días de calor extremo en los lugares de residencia de los participantes. Los modelos mostraron que más días de calor o calor a largo plazo durante una horquilla de uno a seis años aumentaban la edad biológica de los participantes más de dos años.  

El ambiente influye mucho más que la genética en la salud y el envejecimiento, según un estudio

Un equipo internacional ha analizado datos de cerca de medio millón de personas para estudiar la influencia que tienen los genes o el ambiente en la mortalidad, las enfermedades asociadas a la edad y el envejecimiento. Aunque la relación puede variar según el tipo de enfermedad, sus conclusiones son que el ambiente —especialmente las condiciones socioeconómicas, el hábito de fumar y el ejercicio físico— influye mucho más que la genética en todos los aspectos estudiados. Entre otros datos, el ambiente explica el 17 % de la variación en el riesgo de mortalidad, mientras que la genética se limita a un 2 %. Los resultados se publican en la revista Nature Medicine. 

La mejora de la esperanza de vida se ralentizó en muchos países europeos entre 2011 y 2021

De 2011 a 2019, las mejoras en la esperanza de vida se ralentizaron en muchos países europeos y muchos experimentaron descensos en este indicador durante la pandemia de covid-19 (2019-2021), según un estudio publicado en la The Lancet Public Health. La investigación muestra que la mejora media anual de la esperanza de vida cayó de 0,23 años (1990-2011) a 0,15 años (2011-2019) en 20 países europeos, entre ellos, España.  

Un estudio identifica proteínas ligadas al envejecimiento cerebral

Un equipo de investigadores de China ha analizado datos de más de 4.500 personas y ha identificado 13 proteínas relacionadas con el envejecimiento cerebral. Además, los cambios en las concentraciones de proteínas en la sangre tienden a alcanzar un pico a los 57, 70 y 78 años. Según los autores, que publican los resultados en la revista Nature Aging, estas edades pueden reflejar transiciones en la salud del cerebro humano a edades concretas, por lo que podrían ser importantes para diseñar posibles intervenciones en el proceso de envejecimiento cerebral. 

El aumento en la esperanza de vida del ser humano se está frenando

El aumento de la esperanza de vida humana podría estar desacelerándose, según un análisis de datos de nueve regiones de todo el mundo, entre ellas España, de las últimas tres décadas publicado hoy en Nature Aging. Las tasas aceleradas de aumento de la esperanza de vida observadas en el siglo XX se han desacelerado, especialmente después de 2010: los niños y niñas nacidos en los últimos años tienen una probabilidad relativamente baja de alcanzar los 100 años. Los autores sugieren que no hay evidencias de que haya ocurrido o vaya a ocurrir una extensión radical de la esperanza de vida en el siglo XXI. 

El cambio climático y el envejecimiento de la población acentuarán las disparidades en las muertes por frío y calor en Europa

Un estudio de modelización publicado en The Lancet Public Health que utiliza datos de 854 ciudades europeas calcula que las muertes por calor se triplicarán en Europa hacia 2100 con las políticas climáticas actuales. Se proyecta una ligera disminución en las muertes relacionadas con el frío, mientras que las muertes por calor aumentarán en todas las partes de Europa. Las áreas más afectadas incluirán España, Italia, Grecia y zonas de Francia. Actualmente, en Europa mueren alrededor de ocho veces más personas por frío que por calor, pero se estima que esta proporción disminuirá considerablemente para finales de siglo. 

Una dieta vegana a corto plazo se asocia con beneficios en la edad biológica

Alimentarse siguiendo una dieta vegana durante ocho semanas se asocia con reducciones en las estimaciones de la edad biológica, basadas en los niveles de metilación del ADN, un tipo de modificación química del ADN que altera la expresión de los genes, pero no el ADN en sí. Es la principal conclusión de un estudio publicado en BMC Medicine en el que 21 pares de gemelos participaron en un ensayo clínico. De cada pareja, una persona siguió una dieta omnívora y la otra, una dieta vegana —y menos calórica— durante ese periodo. 

El bloqueo de una proteína mejora la salud y la esperanza de vida en ratones

Un grupo internacional de investigadores ha comprobado en ratones que la inhibición de una proteína inflamatoria llamada interleucina 11 mejoró el estado metabólico, la salud y la fragilidad de los animales. Además, aumentó su esperanza de vida alrededor de un 25 % en promedio. Estos efectos no se han comprobado en humanos, pero existen ensayos clínicos en marcha que están probando un anticuerpo dirigido contra la misma proteína para comprobar si beneficia a pacientes con fibrosis quística. Los resultados de la nueva investigación se publican en la revista Nature.  

El consumo diario de multivitaminas no tiene beneficios para la longevidad

Las personas que toman multivitaminas a diario no presentan un menor riesgo de mortalidad que las personas que no usan estos productos, según afirma un metaanálisis publicado en JAMA Network Open. El estudio aglutina los datos de más de 390.000 personas, seguidas durante unos 20 años en tres cohortes diferentes en Estados Unidos.  

Aumenta la proporción de personas mayores expuestas a un calor peligroso para la salud

Un 23 % de la población mundial de más de 69 años vivirá expuesta a calor agudo en el año 2050, comparado con un 14 % en 2020, según estima un estudio publicado en Nature Communications. La investigación destaca el sur de Europa, parte de América del Norte y del Sur, del sureste asiático y toda Australia como áreas de “estrés creciente”, donde se solapan una mayor exposición al calor con un creciente envejecimiento de la población. Los efectos serán más severos en Asia y África, según el estudio.