Identificado el primer caso de infección humana por el virus Shamonda en un paciente con patologías previas fallecido en Francia
Las autoridades francesas han anunciado el primer caso registrado de infección humana por el virus Shamonda. Se trata de un paciente que recibía tratamiento por una enfermedad grave y que falleció a principios de octubre. Este virus fue identificado en animales de granja en Europa por primera vez este pasado verano, pero ya había sido detectado anteriormente en animales fuera del continente. Se transmite habitualmente entre animales a través de las picaduras de jejenes (Culicoides) infectados. Aún se desconoce cómo el paciente contrajo la infección vírica y si esta fue la causa directa de la muerte. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) ha comunicado en una nota de prensa que está siguiendo de cerca la situación.
David Roiz - Shamonda
David Roiz
Se acaba de confirmar la muerte de un paciente con inmunodepresión severa, en Lyon, Francia, con una patología grave causada por el virus Shamonda, siendo el primer caso humano en Europa. Este virus se ha encontrado recientemente en explotaciones bovinas en Francia. Shamonda es un bunyavirus transmitido entre bovinos por Culicoides o jejenes, que son unos dípteros pequeños que transmiten también la lengua azul. También puede circular entre pequeños rumiantes y caballos.
No hay ningún riesgo para la población general ya que es un caso de un paciente inmunodeprimido, siendo nuevo para este virus, pero no es tan extraño. Hay muchos bunyavirus que circulan entre mamíferos de manera natural en zonas tropicales y producen casos esporádicos en humanos. En un mundo globalizado, donde se mueven animales, mercancías, y el clima está cambiando, no es extraño que ocurran casos de transmisión humana y no debemos preocuparnos, solamente vigilar y estar atentos y proactivos a los riesgos sanitarios potenciales.
Mónica González Candela - virus Shamonda
Mónica González Candela
Los hospedadores principales del virus Shamonda son rumiantes, y se transmite por mosquitos culicoides [jejenes], como sucede con la lengua azul. Ha sido confirmado en Europa este verano. Es una enfermedad vectorial, es decir, no es contagiosa entre animales, sino que los animales se infectan a través de mosquitos culicoides . En los animales produce un cuadro que no es demasiado grave, pero sí que impacta a nivel económico porque produce un periodo transitorio de diarreas y otras alteraciones leves que también baja la producción de los animales [de ganadería] mientras que se mantiene el proceso. Hasta ahora no se había visto transmisión a humanos.
Ahora mismo, se sabe que la persona afectada tenía el virus, y hay que ver si el virus ha empeorado su pronóstico. Las autoridades sanitarias ya están investigando esto. Probablemente tendrán que hacer un estudio retrospectivo para ver serológicamente cuánta gente puede estar infectada del virus de forma subclínica, sin síntomas.
Ahora mismo creo que no hay que alarmar en absoluto y que el reto inmediato es reforzar la vigilancia integrada entre médicos, veterinarios, biólogos y entomólogos con una aproximación One Health.
En la población general, siempre hay que tomar precauciones ante las enfermedades vectoriales. Obviamente, si vas a salir a un lugar donde hay mosquitos, debes ponerte repelente, permanecer con la piel cubierta y evitar las horas en las cuales los mosquitos están más activos. Debes vigilarte si estás en un hábitat donde hay vectores como mosquitos o garrapatas, y, si después de una picadura tienes alguna sintomatología, ve a explicarle a tu médico de atención primaria lo que te ha pasado, para que investigue y te diagnostiquen correctamente. Ahí creo que los medios son fundamentales para aumentar la conciencia en salud pública.
José Francisco Ruiz Fons - Shamonda
José Francisco Ruiz Fons
Este virus es conocido desde los años 60 del siglo XX en Nigeria y se ha detectado a posteriori en Japón y Sudáfrica, pero no se había detectado en Europa hasta este año (Alemania, Francia y Suiza) y nunca antes se había documentado una expansión geográfica como la que ha experimentado ahora.
Es un orthobunyavirus que pertenece al serogrupo Simbu, específicamente al subclado B de este serogrupo de orthobunyavirus en el cual nunca se ha detectado antes, en base a mi conocimiento, ninguna infección en personas, aunque sí en animales (virus Akabane, por ejemplo). Los virólogos expertos no auguraban ningún riesgo para personas por este virus, pero dentro de este serogrupo Simbu hay varios virus, Oropuche, Madre de Dios, por ejemplo, que pertenecen al subclado A del serogrupo Simbu y que sí son infecciosos para humanos y causan problemas clínicos. Hasta donde sabemos, estos orthobunyavirus patógenos para humanos están muy restringidos al continente americano y en Europa lo único que se está haciendo es tratar de comprender en qué medida las especies de potenciales vectores autóctonas en Europa podrían ser vectores relevantes de estos virus. Los análisis de riesgo de introducción de estos virus indican un riesgo bajo, pero siempre puede haber casos importados que puedan ser vías relevantes de introducción si el virus encuentra vectores competentes para su replicación y transmisión en nuestro continente.
Los bunyavirus son virus con un potencial mutagénico muy elevado (incluyen, por ejemplo, el virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en el género Orthonairovirus), porque, al igual que el virus de la gripe, son virus cuyo genoma es de ARN y segmentado. En este caso, el genoma de estos virus tiene tres fragmentos. Así, aparte de las mutaciones usuales que suelen ocurrir en el tiempo por fallos en los ensamblajes de nucleótidos por mal funcionamiento de las polimerasas virales, estos virus pueden intercambiar grandes fragmentos de ARN entre sí (recombinación) e incluso intercambiar segmentos completos de su genoma al replicarse variantes diferentes en las mismas células de un vector u hospedador (reordenamiento).
Desconozco cuáles son las evidencias de que el causante del caso clínico documentado en Francia haya sido el virus Shamonda. Podría ocurrir que la detección del virus no sea la causa de la enfermedad y la muerte del paciente (que presentaba otros problemas clínicos secundarios que podrían haber comprometido su capacidad inmunitaria), sino que simplemente se detecte presencia de genoma del virus por exposición a picadura de vectores infectados. El ECDC está investigando los riesgos para la salud pública para poder dar una respuesta.
Es importante considerar que ya existen evidencias de recombinaciones entre virus Shamonda y otros orthobunyavirus con graves consecuencias clínicas en caballos en algunas zonas donde emergieron estos nuevos virus, por lo que no es descabellado pensar que este nuevo virus haya podido sufrir cambios que le faciliten la capacidad de infectar a personas y causarles problemas. Debemos esperar a tener más noticias para saber si puede tener algún impacto clínico, como conocer su genoma completo, los detalles del caso clínico humano, etc., pero el virus en sí está generando multitud de problemas clínicos en especies ganaderas, por lo que se está trabajando en él como virus emergente en Europa.
En España ya tenemos este virus circulando en ganado, pero no tenemos aún evidencias claras de su expansión más que por las notificaciones ocasionales de problemas o detección en animales. Esto indica algo importante, que en España tenemos vectores competentes para este virus. La experiencia con el virus de Schmallenberg, también perteneciente al subclado B del serogrupo Simbu, fue que su expansión por toda Europa desde su primera detección en Alemania fue muy rápida, en cuestión de menos de un año. Es posible que el virus Shamonda, no necesariamente el virus que haya podido causar problemas clínicos en personas en Francia, esté ahora mismo expandiéndose por España porque es todavía estación de alta abundancia de Culicoides que no desaparecen de la mayor parte del territorio hasta finales de año. Seguramente tengamos pronto información derivada de estudios de vigilancia que nos indiquen dicha expansión, pero sería esperable que en 2027 el virus alcance casi todo el país, al menos, la España peninsular.
Si se demostrase que el virus Shamonda que circula en animales tiene potencial de causar enfermedad en personas, esto tendría un gran impacto en las políticas sanitarias públicas. En el caso de que el impacto sea en solo un sector de la población con problemas inmunitarios, el impacto sería mucho menor que si fuese en personas perfectamente sanas. Controlar los Culicoides es extremadamente complejo, no solo por su diversidad sino por su amplia distribución y uso de ambientes naturales, rurales y urbanos. Sin embargo, existen medidas de control de estos insectos en ambientes donde se pueda inferir un riesgo y tenemos mucha información de dónde están estos vectores en España.
Ben Brennan - Shamonda
Benjamin Brennan
Jefe de grupo y profesor titular del Centro de Investigación Virológica MRC-Universidad de Glasgow, de la Universidad de Glasgow (Reino Unido)
El virus Shamonda pertenece a un amplio grupo de virus conocidos como bunyavirus. Está estrechamente relacionado con el virus de Schmallenberg, que apareció en Europa en 2011 y provocó una enfermedad grave en el ganado, en particular anomalías reproductivas y defectos congénitos en el ganado vacuno y ovino.
Al igual que el virus de Schmallenberg, el virus de Shamonda se asocia principalmente al ganado y se transmite a través de pequeños insectos picadores llamados jejenes. Aunque los científicos conocen la existencia de este virus desde hace muchos años, hasta ahora se había asociado únicamente a infecciones en animales, y no en humanos.
Se trata de un hallazgo científico importante, ya que es el primer caso de infección humana por el virus de Shamonda del que se tiene constancia. Sin embargo, es importante poner esto en perspectiva. El paciente padecía una enfermedad subyacente grave que lo hacía especialmente vulnerable a las infecciones, y aún no sabemos si el virus de Shamonda contribuyó a su fallecimiento.
La detección de un virus en un paciente con un sistema inmunitario gravemente comprometido no significa necesariamente que suponga un riesgo significativo para personas que, por lo demás, gozan de buena salud. En la actualidad, no hay pruebas de que el virus de Shamonda provoque una enfermedad generalizada en humanos, aunque se necesitan más investigaciones para comprender su capacidad de infectar a las personas.
Por el momento, sabemos relativamente poco sobre cómo contrajo la infección esta persona. El virus Shamonda se transmite normalmente entre animales a través de picaduras de jejenes, por lo que la exposición a un insecto infectado es una posibilidad, aunque esto no se ha confirmado.
Las autoridades sanitarias francesas están investigando las circunstancias que rodean la infección, incluyendo cómo se produjo la exposición del paciente y si el virus desempeñó algún papel en su enfermedad o fallecimiento. Hasta que concluyan esas investigaciones, sería prematuro sacar conclusiones definitivas.
Según la información de la que se dispone actualmente, no hay motivos para que la población general del Reino Unido se preocupe en exceso. Se trata de un único caso de infección humana notificado en una persona que ya padecía una enfermedad grave y presentaba inmunodeficiencia, a pesar de que el virus lleva muchos años circulando entre los animales.
Actualmente no hay pruebas de transmisión sostenida entre seres humanos, y el virus se propaga normalmente a través de mosquitos picadores, más que por el contacto cotidiano entre personas.
Aunque este descubrimiento justifica una mayor investigación científica y una vigilancia continuada, por el momento no sugiere una nueva amenaza significativa para la salud pública en el Reino Unido. Para la mayoría de las personas, no hay motivo para modificar sus actividades habituales ni para tomar precauciones adicionales.
Conflictos de interés: "Mi laboratorio estudia la biología molecular y la patogénesis de una serie de bunyavirus, incluidos virus estrechamente relacionados con el virus Shamonda. Aunque actualmente no contamos con financiación destinada específicamente al estudio del virus Shamonda, estamos tratando activamente de obtener el virus para iniciar estudios sobre sus características biológicas y comprender mejor su potencial para causar enfermedades”.