El cambio climático está provocando temperaturas marinas sin precedentes en Europa, lo que aumenta el riesgo de eventos destructivos

Un equipo internacional ha analizado la temperatura en la superficie marina en el océano Atlántico y en distintos puntos del mar Mediterráneo. El análisis, publicado por la World Weather Attribution (WWA), recoge que este año las temperaturas han sido extraordinarias, tanto por su intensidad como por lo pronto que han alcanzado tal magnitud. Este comportamiento no solo está teniendo un impacto ecológico sobre la vida marina, afirman los autores, sino que podría potenciar eventos climáticos regionales potencialmente destructivos como los ocurridos en Valencia en 2024. 

Playa

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Reacciones

Borja - WWA mares

Ángel Borja

Investigador principal en el área de Gestión Ambiental de Mares y Costas de AZTI y editor jefe de la revista Frontiers in Ocean Sustainability

Science Media Centre España

La investigación sigue la estela de otras previas en el mismo sentido, usando los mismos protocolos y estándares de la WWA (World Weather Attribution). Los datos utilizados son de dominio público y permiten la reproducibilidad de la investigación realizada. En este sentido, considero que la investigación es robusta y actualiza la situación del mar en el Mediterráneo y el Atlántico nordeste hasta este mismo verano. Esto hace que sea un artículo muy oportuno para saber a qué nos enfrentamos.  

En general, el artículo viene a añadir una nueva evidencia a lo que ya se conocía, como que las olas de calor marino se están incrementando en las últimas décadas y años y que estas tienen un origen antropogénico. Respecto a las implicaciones que este fenómeno tiene, los autores hacen un buen repaso a prácticamente todas, incluyendo bibliografía actualizada. Por ejemplo, en el proyecto Horizon Europe que coordino (GES4SEAS) hemos publicado varios artículos sobre las olas de calor, especialmente en el Mediterráneo, y las conclusiones son similares (los autores de este informe citan uno de nuestros artículos).  

Me resulta de particular interés el hecho de que la península ibérica (tanto en el Mediterráneo como en el Atlántico) sea la que más sufre y va a sufrir estos fenómenos extremos puesto que, como dicen los autores, nos veremos abocados a numerosos problemas: lluvias torrenciales, cambios en las especies y hábitats que existen en nuestras costas, incremento de especies invasoras, problemas para la salud humana, etc. Estos efectos los estamos viendo ya desde hace unos años, y con seguridad se van a incrementar, pero parece que es un problema que a la sociedad no le importa y que algunos políticos populistas niegan, con los efectos que eso va a tener en la toma de decisiones a corto y medio plazo.    

En el caso del área donde yo trabajo, el País Vasco, este año ya teníamos 25 ºC en el agua a finales de junio, y durante el verano se ha mantenido prácticamente en 24 ºC. Antes, esta temperatura solo se alcanzaba puntualmente en agosto. Esto ha hecho que los fondos marinos hayan cambiado drásticamente, desapareciendo los paisajes submarinos que más nos caracterizaban y apareciendo muchas especies invasoras (yo lo llamo el “invasivoceno”), de algas e invertebrados. Además, cada vez son más frecuentes las llegadas masivas de medusas, salpas y otras especies que producen daños en la pesca, la acuicultura o el turismo.  

En relación con el artículo, no veo limitaciones importantes que haya que tener en cuenta, aunque no mencionan nada de El Niño y este año va a ser o está siendo uno de los más intensos de la historia, lo que puede hacer que los eventos extremos y las olas de calor se refuercen este año y el que viene, dependiendo de las zonas del globo.

Declara no tener conflicto de interés
ES

Soto - WWA mares

Carlos García-Soto

Investigador del CSIC (IEO), responsable de la Unidad de Evaluación del Sistema Océano-Clima y colaborador en procesos internacionales de Naciones Unidas sobre cambio climático y océanos, incluyendo las COP de Cambio Climático

Science Media Centre España

El informe aporta una contribución importante porque cuantifica hasta qué punto el cambio climático de origen humano está intensificando las temperaturas extremas del mar en distintas regiones europeas. La señal general es clara, pero la incertidumbre aquí no está tanto en la dirección del cambio como en su magnitud regional. En varias de las zonas analizadas, especialmente en el Mediterráneo, las observaciones muestran tendencias mucho más intensas que las simuladas por los modelos del informe. Los propios autores reconocen esta divergencia y señalan que algunas de sus estimaciones combinadas podrían estar infrarrepresentando el cambio real. 

Cuando observaciones y modelos se separan tanto, los datos in situ y el conocimiento regional dejan de ser un complemento y pasan a formar parte de la interpretación. Futuras evaluaciones podrían reforzarse incorporando más directamente las series de seguimiento y la experiencia oceanográfica acumulada en las propias regiones estudiadas, particularmente en la península ibérica y el Mediterráneo. Estos programas pueden ayudar a entender mejor por qué determinadas áreas están respondiendo más rápidamente de lo que reproducen los modelos y a conectar las tendencias de gran escala con los procesos e impactos observados localmente.

Declara no tener conflicto de interés
ES

Lillo - océanos tptura

Javier Lillo Ramos

Colaborador honorífico del Grupo de investigación consolidado sobre Cambio Global Terrestre y Geología Ambiental de la Universidad Rey Juan Carlos

Science Media Centre España

Este trabajo, desarrollado por Investigadores de Suiza, Suecia, Estados Unidos, Irlanda y Reino Unido, contribuye al conocimiento de los efectos de las olas de calor registradas en 2026 en las aguas marinas europeas. En julio de este año se han registrado temperaturas superficiales del mar (SST) récord en el Atlántico y en el Mediterráneo occidental.  

Las olas de calor marinas (MHW, por sus siglas en inglés), definidas como períodos sostenidos de temperaturas oceánicas anormalmente altas, se han vuelto mucho más probables, y más intensas y prolongadas como consecuencia del calentamiento global. Además de los impactos climáticos que causan (aire más caliente y más vapor de agua en la atmósfera, y con ello mayor probabilidad de eventos extremos de precipitación como las DANAS), estos fenómenos provocan efectos graves muy persistentes en los ecosistemas marinos, amplificando los ya causados por la tendencia climática general. 

A partir de series temporales de datos OISST de temperatura óptima interpolada de la superficie del mar (la base de datos OISST de la NOAA ―U.S. National Oceanic and Atmospheric Administration— es un registro de datos climáticos a largo plazo que incorpora observaciones procedentes de diferente instrumentación como satélites, buques, boyas y flotadores) se han estudiado los efectos de las olas de calor en 4 zonas marítimas europeas (dos atlánticas y dos mediterráneas): 

• Región Celta: mar de Irlanda, canal de San Jorge, mar Céltico, canal de la Mancha, canal de Bristol, mares interiores de la costa oeste de Escocia y una extensión oceánica hacia el oeste.  

• Bahía de Vizcaya y Península Ibérica (BIP).  

• Mediterráneo Occidental: incluye mar de Alborán, mar Balear, mar de Liguria y mar Tirreno. 
 

• Mediterráneo Oriental: incluye Adriático, Jónico y Egeo. 

La magnitud del calentamiento anual registrado varía entre 1,2 °C en la región Celta, 1,5 °C en la región BIP, 2,6 °C en el Mediterráneo Oriental, y 3,1 °C en el Mediterráneo Occidental. Así, la evolución térmica en estas cuatro regiones es diferente, siendo más acusado el calentamiento de la superficie del mar en el área mediterránea (donde hay un incremento muy superior al calentamiento global medio), y de manera más notable, en el Mediterráneo Occidental. Una de las conclusiones más relevantes es que, excepto en la región Celta, el calentamiento observado es superior al simulado por los modelos climáticos. Aun utilizando estimaciones conservadoras, el calentamiento atribuible a la actividad humana alcanza alrededor de 2 °C en ambos sectores mediterráneos. Por otra parte, la proyección futura para estas olas de calor, en consonancia con la tendencia global estimada, indica que serían más cálidas.

Declara no tener conflicto de interés
ES
Publicaciones
Climate change is driving unprecedented European ocean temperatures, with severe impacts for marine life
    • Revisado por pares
    • Informe
    • Artículo de investigación
Autores

Bergin et al.

Tipo de estudio:
  • Revisado por pares
  • Informe
  • Artículo de investigación
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