Una cuarta parte de las personas con depresión mostró alteraciones circadianas en un estudio australiano
Con datos clínicos y genéticos de más de 10.000 personas australianas con depresión, un equipo internacional ha identificado que casi el 25 % padecía lo que han denominado como depresión circadiana, un subtipo propuesto previamente por la comunidad científica que se caracteriza por la alteración de los ciclos de sueño-vigilia, una reducción de actividad diurna y baja energía. En la investigación, las personas identificadas con esta depresión informaron de una edad de inicio más temprana, rasgos clínicos más graves y un aumento de peso durante los episodios depresivos. Los autores, cuyo estudio se publica en The British Journal of Psychiatry, afirman que estos hallazgos “respaldan la validez aparente y la potencial utilidad clínica de un subtipo circadiano de depresión como perfil clínico”.
Eduard Vieta - depresión circadiana
Eduard Vieta
Director del Instituto de Neurociencias del Hospital Clínic, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Barcelona e investigador de IDIBAPS y CIBERSAM
Tras leer el artículo, pienso que decir [en la nota de prensa] que «se ha identificado un nuevo subtipo de depresión» es totalmente exagerado e inexacto. Hace décadas que se conoce que algunas personas con depresión muestran síntomas relacionados con los ritmos biológicos: el propio DSM describe pacientes con ‘patrón estacional’ y un subtipo tradicional de depresión, llamado ‘depresión atípica’, incluye muchos de los síntomas descritos en el artículo, como la hipersomnia diurna. También hay referencias al ‘trastorno afectivo estacional’ y su mayor respuesta a la fototerapia en estudios de los años 80 y 90 de Rosenthal, Lewy y otros autores.
El estudio sí aporta un correlato genético a la descripción clínica, en la dirección de mayor peso genético pero inespecífico (más carga de trastorno bipolar y TDAH, entre otras condiciones), pero el porcentaje de la varianza que explica la genética es muy pequeño y heterogéneo para afirmar que es un subtipo de depresión.
En resumen, el trabajo tiene su valor, pero para nada apoya un nuevo concepto o enfermedad, sino que refrenda algunas observaciones clínicas clásicas con mayores datos biológicos.
Jesús Montero-Marín - depresión circadiana
Jesús Montero-Marín
Investigador Miguel Servet en el Parc Sanitari Sant Joan de Déu e investigador visitante del departamento de Psiquiatría de la Universidad de Oxford (Reino Unido)
Se trata de un estudio riguroso y de interés científico, basado en una muestra amplia de más de 11.000 personas con antecedentes de depresión, que combina información clínica y genética para avanzar en la comprensión de la heterogeneidad de este trastorno. Los resultados son coherentes con la evidencia previa sobre la relación entre las alteraciones de los ritmos circadianos y la depresión. Aproximadamente el 23 % de los participantes presentó un perfil caracterizado por varias alteraciones relacionadas con el sueño y los ritmos biológicos, asociado con un inicio más temprano de la enfermedad, mayor gravedad clínica, predisposiciones genéticas y una menor eficacia percibida de algunos antidepresivos.
Sin embargo, más que descubrir un subtipo completamente nuevo, el estudio aporta evidencia adicional sobre un perfil clínico que ya había sido propuesto en investigaciones anteriores. Las principales limitaciones son su diseño transversal y la utilización de información autoinformada y retrospectiva. La clasificación se basa en características del sueño y del comportamiento, sin mediciones fisiológicas directas de los ritmos circadianos, y las diferencias en la respuesta a los antidepresivos proceden de valoraciones subjetivas, no de ensayos clínicos comparativos. Además, las asociaciones genéticas son generalmente modestas y la muestra presenta características que limitan la generalización de los resultados.
Por tanto, todavía no puede afirmarse que este perfil constituya un subtipo biológico diferenciado ni que las personas que lo presentan respondan mejor a tratamientos dirigidos al reloj biológico. Será necesario reproducir los resultados en poblaciones independientes y comprobar su capacidad para predecir la respuesta terapéutica. Aunque el trabajo abre posibilidades interesantes para avanzar hacia tratamientos más personalizados, por ahora no justifica modificar las recomendaciones clínicas habituales.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
Emiliana Tonini et al.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares