Delegación del CSIC en Cataluña
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Investigadora del departamento de Oceanografía Física y Tecnológica del Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC)
Directora del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC)
Profesor de investigación en el instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC) y director del Servicio de Evaluación y Gestión de Riesgos Naturales (NRAMS)
Profesor de investigación del CSIC, departamento de Química Medioambiental en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC)
Investigadora de Geociencias Barcelona (GEO3BCN - CSIC)
Científico titular en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua en el CSIC (IDAEA-CSIC) y profesor invitado en la SLU Swedish University of Agricultural Science (Suecia)
Investigadora sobre la contaminación industrial, miembro del grupo de Geoquímica Ambiental e Investigación Atmosférica (EGAR)
Profesor de Investigación del CSIC en el Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA), CSIC
En las pozas efímeras de las costas de la isla caribeña de Curazao vive Choanoeca flexa, un minúsculo organismo acuático unicelular del grupo de los coanoflagelados, importantes por ser parientes cercanos a los animales. A medida que las pozas se evaporan y se vuelven a llenar, C. flexa puede pasar de unicelular a pluricelular y viceversa por tres vías diferentes: por división, por agregación o combinando ambas, que hasta ahora se consideraban excluyentes. El descubrimiento, publicado hoy en Nature, puede cuestionar lo que se sabe sobre los orígenes de la vida multicelular.
Una investigación publicada en PNAS muestra los efectos del humo de incendios de grandes dimensiones y de los aerosoles de erupciones volcánicas de gran potencia en las temperaturas atmosféricas globales. A partir de observaciones de satélites, el equipo estimó las alteraciones térmicas asociadas a la erupción de 1991 del volcán Pinatubo, en Filipinas; los incendios forestales de Australia de 2019 y 2020; y la erupción en 2022 del volcán submarino Hunga Tonga, en Tonga. Los tres eventos tuvieron efectos en la temperatura atmosférica global. Las partículas de sulfato del Pinatubo provocaron el enfriamiento de la troposfera y el calentamiento de la estratosfera, confirmando mediciones anteriores. Los aerosoles emitidos por los incendios de Australia, aunque suponían apenas un 5 % de la masa de aerosoles emitida por el Pinatubo, también generaron ambos efectos, mientras que el vapor del agua del Hunga Tonga produjo enfriamiento troposférico.
La revista Science publica un mapa global sobre la exposición a sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS, por sus siglas en inglés) a través del consumo de productos pesqueros. Las PFAS son sustancias de difícil degradación, por lo que pueden acumularse y algunas se relacionan con problemas de salud. Los autores recopilaron datos durante 20 años a partir de mediciones de PFAS en el medio marino y en pesquerías, y elaboraron un mapa de las concentraciones de estos compuestos en más de 200 especies de peces marinos. El estudio muestra que el comercio internacional de pescado redistribuye el riesgo de exposición a PFAS desde regiones de alta contaminación hacia zonas menos expuestas, siendo el comercio europeo el que desempeña un papel clave en el aumento del riesgo de exposición a estas sustancias.
En 2050, el volumen total de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos en Europa alcanzará entre 12,5 y 19 millones de toneladas, comparado con los 10,7 millones de toneladas –unos 20 kilogramos por persona– en 2022, según el informe 2050 Critical Raw Materials Outlook for Waste Electrical and Electronic Equipment. De este volumen, solo el 54 % fue recogido y tratado correctamente en 2022. Además, de un millón de toneladas métricas de materias primas críticas como el cobre, el aluminio o el silicio, presentes en estos residuos, ni la mitad fue recuperada con éxito, estima el informe.
Después de 10 días de reuniones y fuera del plazo marcado, representantes de más de 180 países reunidos en la sede de la ONU en Ginebra (Suiza) no han logrado ponerse de acuerdo para consensuar un tratado mundial contra la contaminación por plásticos, el primero jurídicamente vinculante. Esta negociación era, en principio, la última oportunidad para llegar a un acuerdo, después de que el último encuentro en Busán (Corea del Sur), también concluyera sin tratado en diciembre y dos años y medio después del inicio de las negociaciones.
Ante la esperada finalización de un tratado mundial de las Naciones Unidas sobre los plásticos, un grupo de expertos internacionales pide que se preste mayor atención a los efectos sobre la salud a la hora de abordar la contaminación por plásticos. El trabajo, publicado en The Lancet, revisa las pruebas actuales sobre cómo los plásticos, incluidos los microplásticos y los productos químicos plásticos, afectan a la salud, y anuncia la puesta en marcha de un nuevo proyecto para hacer un seguimiento de estos efectos.
La mayor parte de la investigación sobre la presencia de plásticos en los mares se ha centrado en macro y microplásticos. Ahora, un equipo internacional ha analizado la presencia de nanoplásticos —de tamaño inferior— en distintas localizaciones y profundidades del océano Atlántico Norte, incluidas zonas cercanas a las costas europeas. Los resultados sugieren que estos podrían suponer la fracción mayoritaria de toda la masa de plástico en los océanos y que la masa total de plástico marino sería mayor de la que se pensaba. El trabajo se publica en la revista Nature.
Solo el 9,5% de los plásticos producidos en el mundo en 2022 se generaron a partir de materiales reciclados. Los resultados, publicados en Communications Earth & Environment, forman parte de un análisis exhaustivo del sector mundial del plástico, que también revela un gran aumento de la cantidad de plástico que se elimina por incineración y diferencias regionales sustanciales en su consumo.
Un artículo analiza las evidencias sobre la acumulación de microplásticos en el tejido cerebral humano publicadas recientemente en Nature Medicine. Los autores destacan medidas prácticas para reducir la exposición, señalando que cambiar el agua embotellada por agua filtrada del grifo podría reducir la ingesta de microplásticos de 90.000 a 4.000 partículas al año. El trabajo es un comentario en Brain Medicine.
Un equipo multidisciplinar de investigadores de EEUU ha analizado la presencia de micro y nanoplásticos en 52 cadáveres humanos entre 2016 y 2024. Las concentraciones de estas partículas eran mayores en el cerebro que en el hígado o en los riñones. Además, eran más altas en los cerebros de personas con demencia, aunque los investigadores reconocen que no se puede establecer una causalidad. Los resultados se publican en la revista Nature Medicine.