2025 fue el tercer año más cálido registrado

Según datos publicados por el Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos a Plazo Medio (ECMWF, por sus siglas en inglés), que gestiona el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, el año pasado fue el tercero más cálido registrado. En global, los últimos 11 años han sido los 11 más cálidos desde que hay registros y las temperaturas globales de los últimos tres años (2023-2025) superaron en promedio los 1,5 °C respecto a las del nivel preindustrial (1850-1900). Esta es la primera vez que un período de tres años supera el límite de 1,5 °C. 

14/01/2026 - 04:00 CET
Temperaturas

Aumento de la temperatura global del aire en superficie (ºC) por encima de la media del periodo de referencia preindustrial designado 1850-1900, basado en el conjunto de datos ERA5, mostrado como medias anuales desde 1940. Crédito: C3S/CEPMPM.

Reacciones

Rodó - Copernicus

Xavier Rodó

Profesor de investigación ICREA y responsable del programa Clima y Salud de ISGlobal

Science Media Centre España

"El informe refleja, como viene siendo, por desgracia, habitual, que nuestro planeta está dando signos claros y evidentes de un cambio climático que se está acelerando. Los indicadores son múltiples y, por desgracia, coincidentes, sin valores de indicadores contradictorios, por lo que la importancia del informe radica, más que en un valor puntual, en la sinergia de muchos indicadores alineados. 

Copernicus es ahora mismo, y debido a la interrupción de muchos programas en la NOAA, [National Oceanic and Atmospheric Administration] americana, la mejor herramienta que el mundo tiene para alertar objetiva y científicamente del cambio climático global y regional. El grado de fiabilidad es máximo, tanto por las metodologías aplicadas como por las instituciones académicas y científicas que están a cargo del programa en el centro europeo ECMWF”.   

¿Cómo encaja con la evidencia que ya se conocía y qué implicaciones podría tener?  

“Por desgracia, demasiado bien. Ya hace unos cuantos años que todos los indicadores se han alineado en la dirección de indicar que estamos inmersos en una espiral de calentamiento global, cuyos efectos globales/regionales/locales aún estamos comenzando a comprender. De hecho, el detalle de que el 2025 sea el tercer año más cálido de todos los registrados históricamente desde que hay medidas instrumentales es solamente una anécdota, sobre todo viendo que solo ha sido 0,1 grados °C más 'frío' que el segundo (2023) y porque tanto en ese año como en 2024 (el más cálido por 0,13 décimas de grado) se dio un Niño intenso. Por contra, este 2025 hemos tenido condiciones frías en las aguas superficiales del Pacífico correspondientes a un evento de La Niña, que conocemos que tiene como efecto un relativo enfriamiento climático que es solo temporal. Sin eso, este año claramente hubiera sido el más cálido o el segundo, sin dudas. 

El hecho de que se supere en una media de tres años, por primera vez, el umbral de 1,5 grados °C que marcaba el Acuerdo de París es una mala noticia, no tanto por su valor en sí, porque se trata de un límite aproximado, sino por la clara tendencia ascendente que marca. Además, está la observación conjunta de la covariación del hielo marino en los dos polos, de por sí muy relevante. 

Los próximos años y, en particular, la próxima década van a ser claves para conocer más claramente cuál es ese valor real de sensibilidad climática terrestre, es decir, cuál es el grado de calentamiento por unidad de CO2 emitida. En consecuencia, también vamos a conocer mejor qué tipo de respuestas se van a producir a nivel de los diferentes compartimentos del sistema climático individualmente y en cascada, y veremos mejor los impactos y efectos de estos cambios en el clima planetario”.  

¿Hay limitaciones importantes que haya que tener en cuenta?  

“Al tratarse de los mejores datos disponibles, obtenidos con los mejores sistemas de monitorización del planeta, tenemos que admitir que, aunque las conclusiones que se pueden extraer están siempre sujetas a un margen de error e incertidumbre (nunca podremos muestrear 'perfectamente' el planeta), ahora mismo constituyen unos datos extremadamente fiables de cuál es el estado del clima y de sus cambios".

Declara no tener conflicto de interés
ES

Resco - Copernicus 25

Víctor Resco de Dios

Profesor de Ingeniería forestal y Cambio global de la Universidad de Lleida

Science Media Centre España

El cambio climático se está acelerando. La velocidad con la que crecen las temperaturas año a año es cada vez mayor. Los datos confirman que el calentamiento global ya supera los 1,5 ºC, tal y como habían anticipado los modelos climáticos. El calor de 2023 y 2024 fue propiciado por El Niño, cuyo efecto se desvaneció en 2025 y repercutió en un descenso de 0,1 ºC en la temperatura de 2025 (en comparación con 2024). Algunos modelos indican que El Niño podría regresar a partir de la segunda mitad de 2026, lo que catalizaría un previsible aumento de 1,7 ºC en 2027. Hay incertidumbres sobre esta predicción para el 2027, puesto que los modelos ‘oficiales’ creen que la subida de temperaturas no será tan brusca.  

Dentro de este escenario, y en medio de un cambio climático antropogénico brutal cuya intensidad vamos notando verano tras verano, nos encontramos con un informe que tiende hacia el catastrofismo y confunde los efectos directos que ejerce el clima sobre el sistema Tierra con los indirectos. El ejemplo más claro lo vemos cuando habla sobre los incendios, cuya acción depende de la interacción entre el clima, la urbanización (vivir en zonas ‘inflamables’) y la actividad forestal preventiva: el auge en la actividad pírica no es únicamente atribuible al cambio climático. En el caso de los incendios, además, el informe asegura que Europa vivió un récord de emisiones por incendios en 2025, algo que solo es verdad a una escala temporal muy corta (20 años). Esta precisión es importante porque el texto usa como referencia el periodo preindustrial (1850-1900) al hablar de clima y debería aclarar que, en la sección de incendios, se refiere a una ventana temporal mucho menor. 

Más allá de estas imprecisiones, debemos recordar que el cambio climático es cada día más una cuestión de salud pública y de protección civil, con importantes impactos sobre sectores como el turismo, la agricultura o el transporte, por poner tres ejemplos. Y también debemos recordar que, aunque la mitigación del cambio climático depende la geopolítica mundial, la adaptación al cambio de clima sí depende de nosotros: podemos hacer mucho por protegernos de las peores consecuencias del cambio climático en ciernes.  

Las temperaturas del verano de 2025 han sido extremas, sin duda. Pero probablemente serán unas condiciones benignas en comparación con las que existirán en 2040 o 2050.

No declara conflicto de interés
ES
Publicaciones
Global Climate Highlights 2025 Report
    • Informe
14/01/2026
Tipo de estudio:
  • Informe
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