Las cumbres de las montañas europeas están ganando especies vegetales por el aumento de temperaturas, pero esto incrementa las extinciones locales
Las cimas de montañas europeas como los Pirineos o Sierra Nevada pueden estar ganando especies vegetales a medida que el clima se calienta, pero ese aparente aumento de la biodiversidad está ocultando una creciente ola de extinciones locales. Son las principales conclusiones de un estudio publicado en la revista Science que cuenta con participación española y que analiza cerca de mil parcelas de vegetación repartidas por 62 cimas montañosas europeas. El motivo es que las regiones montañosas de mayor altitud han ganado especies vegetales en las últimas décadas a medida que las plantas de altitudes más bajas se han expandido hacia las laderas más altas, pero eso puede ocultar el declive o la desaparición de especies residentes especializadas de gran altitud.
Víctor Resco de Dios - montañas europeas sept 2026
Víctor Resco de Dios
Profesor de Ingeniería forestal y Cambio global de la Universidad de Lleida e investigador de Agrotecnio
Decía Heráclito que uno no se puede bañar dos veces en el mismo río, una frase que resume cómo la naturaleza es dinámica. Aunque muchas veces consideramos al paisaje como una inmutable foto fija, lo cierto es que en ecología el cambio es la norma. Esta dinámica natural se está intensificando en las cumbres del mundo a tenor de los cambios antropogénicos. Más específicamente, el estudio cuantifica cómo nuestros picos albergan a cada vez más especies. Esto se debe a que, tras el aumento de las temperaturas, algunas especies están emigrando altitudinalmente, están escalando, de manera que se juntan con las que ya habitaban las cumbres. Es algo que puede parecer una buena noticia, ya que aumenta la biodiversidad en algunas zonas, pero el efecto será transitorio. Esto es, las plantas que antes ocupaban las cumbres se están viendo desplazadas por las que acaban de llegar, y las tasas de extinción se han acelerado durante este siglo. Bajo un escenario de cambio climático, las especies tienen que emigrar, adaptarse o extinguirse. Por ahora parece que la tercera opción es la que está triunfando.
Borja Jiménez-Alfaro - montañas vegetación
Borja Jiménez-Alfaro
El estudio presenta un análisis detallado y solvente de los muestreos realizados en la red de cumbres alpinas GLORIA durante cuatro momentos (2001, 2008, 2015 y 2022). Estos datos son únicos a nivel global porque se basan en observaciones muy precisas realizadas por personas expertas en botánica.
El trabajo se alinea con los resultados obtenidos en trabajos regionales donde se evidencia un mayor riesgo de extinción local en comunidades termófilas del sur (Jiménez-Alfaro et al. 2016, Evangelista et al. 2015) y del centro de Europa (Horka et al. 2025). La novedad del estudio consiste en certificar estas tendencias en cumbres alpinas a escala continental, utilizando la serie de datos temporales más amplia analizada hasta ahora, lo que incide aún más en la comprensión de la influencia del cambio climático sobre la flora alpina.
Los autores han considerado importantes fuentes potenciales de confusión, como las fluctuaciones temporales intrínsecas a las dinámicas poblacionales o el error de muestreo en las observaciones de campo. A pesar de que estos factores pueden ofrecer margen de error, los resultados son suficientemente sólidos como para concluir tasas de extinción local y su relación directa o indirecta con el cambio climático.
Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la definición de extinción local usada por los autores se refiere a la desaparición de especies en parcelas de muestreo que representan un área muy reducida de la extensión total de los hábitats alpinos. Aunque los resultados claramente muestran tendencias regresivas de las especies alpinas más sensibles al cambio climático, estas tendencias no conllevan la desaparición total de las especies en las montañas muestreadas.
El trabajo muestra una nueva evidencia de los cambios en la biodiversidad asociados al cambio climático. El hecho de que uno de los ecosistemas más fríos de las regiones europeas muestre signos de cambio relativamente rápidos implica que no quedan ya sistemas naturales que no se modifiquen por el cambio climático. Además, los cambios observados están directamente asociados a la fusión de los glaciares, como la que ha provocado la reciente inundación entre Nepal y China.
- Revisado por pares
- Artículo de investigación
Wessely et al.
- Revisado por pares
- Artículo de investigación