El calor en el Mundial de Fútbol de Norteamérica superará los límites para jugar con seguridad en varios partidos
Un análisis de la World Weather Attribution muestra que los jugadores y la afición se enfrentan a un riesgo mucho mayor de sufrir un calor y una humedad extremos en la Copa Mundial de la FIFA 2026 —que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio en Norteamérica—, en comparación con el torneo de 1994 celebrado en el mismo continente. El informe analiza la probabilidad de que cada uno de los 104 partidos que se celebrarán en Canadá, Estados Unidos y México cumpla las directrices de seguridad del sindicato de futbolistas FIFPRO. Cerca de una cuarta parte de los partidos se disputarán cuando las condiciones superen los 26 ºC de temperatura de bulbo húmedo —un índice que mide la capacidad del cuerpo para enfriarse—, que implica pausas para refrescarse. Además, cinco partidos superarán el umbral de los 28 ºC de este indicador —que equivalen a 38 ºC con calor seco—, un límite que la FIFPRO marca para que se aplacen los encuentros.
Fotografía aérea que muestra el estadio Azteca 'Banorte' el 27 de marzo de 2026, en Ciudad de México (México). EFE/ Tomas Pérez.
Víctor Resco_calor mundial FIFA
Víctor Resco de Dios
Profesor de Ingeniería forestal y Cambio global de la Universidad de Lleida e investigador de Agrotecnio
Cuando envolvemos un termómetro de los de antes, los de mercurio, con una toallita húmeda, medimos lo que se conoce como la ‘temperatura del bulbo húmedo’, y nos dice cuánto baja la temperatura por la humedad. Es decir, indica la capacidad del cuerpo para regular su temperatura por sudor. Llega un momento, cuando la temperatura del bulbo húmedo supera los 26-28 ºC, en que tenemos dificultades para termorregular a través de la sudoración, lo que puede desencadenar el colapso en nuestro organismo.
La última vez que se jugó un Mundial en los Estados Unidos fue en 1994. En ese Mundial, la temperatura del bulbo húmedo superó los 26 °C y 28 °C durante 21 y tres días, respectivamente. Se espera que estas cifras asciendan a los 26 y cinco días para las temperaturas del bulbo húmedo por encima de los 26 y 28 ºC. Esto representa un aumento significativo del riesgo para los jugadores y también para los espectadores.
Ya hemos visto a varios jugadores colapsar por altas temperaturas en competiciones deportivas. Si seguimos sin mitigar el cambio climático, por lo menos deberíamos empezar a adaptarnos a él. En lo que respecta a las competiciones deportivas, esto implica cambiar las fechas de estos campeonatos, como ya pasó en Catar hace cuatro años. También deberíamos repensar las ubicaciones y jugar más partidos en Nueva York y menos en Dallas, por ejemplo.
En el año 2022, Kylian Mbappé y el entonces entrenador del PSG, Christophe Galtier, se rieron de la propuesta de desplazarse en tren hasta Nantes (a 400 km de París) para jugar un partido y así emitir menos que desplazándose en avión. Espero que disfruten en los partidos, y ojalá el Mundial contribuya a que se tomen medidas para frenar el creciente peligro que supone el cambio climático.
Julien Périard . calor mundial FIFA
Julien Périard
Catedrático y director del Instituto de Investigación del Deporte y el Ejercicio de la Universidad de Canberra (Australia)
La investigación analiza el estrés térmico en la Copa Mundial de 2026 en Norteamérica para determinar el potencial de las condiciones ambientales para influir en la salud y el rendimiento de los jugadores, así como el riesgo de estrés térmico para los aficionados. También compara datos históricos de la anterior Copa Mundial celebrada en Estados Unidos en 1994 para identificar si el cambio climático ha exacerbado el riesgo de estrés térmico durante ese período.
Los enfoques estadísticos utilizados son actuales. Una salvedad en el modelado de la temperatura de globo y bulbo húmedo (WBGT) es la omisión de la temperatura de globo negro, o calor radiante al exponerse a la luz solar directa. El calor radiante es un componente clave de la WBGT, particularmente durante los partidos de la tarde, cuando la carga solar es máxima y la humedad suele ser mínima. No obstante, el artículo destaca el mayor riesgo de estrés térmico ambiental durante la Copa Mundial de 2026 en diferentes niveles de WBGT, según las recomendaciones de FIFPRO (26 °C WBGT para pausas de enfriamiento e hidratación; 28 °C WBGT para aplazamiento de partidos) y las directrices actuales de la FIFA (32 °C WBGT para pausas de enfriamiento e hidratación). Estas observaciones coinciden con otros informes recientes que indican una mayor exposición a condiciones más extremas que antes.
Este conjunto de estudios subraya la necesidad de planificar con antelación grandes eventos como la Copa del Mundo, así como la implementación proactiva de políticas para mitigar el calor. Dado que el índice WBGT solo considera las condiciones ambientales y no incorpora la producción de calor metabólico específica del deporte ni los efectos aislantes de la ropa, que pueden limitar la pérdida de calor, se requieren modelos y herramientas predictivas más avanzados para garantizar la seguridad de los atletas.
Además de la salud y la seguridad de los atletas, está la de los aficionados, quienes podrían verse obligados a permanecer sentados bajo la luz solar directa en condiciones de calor intenso durante largos periodos de tiempo.
Rubén del Campo - calor mundial FIFA
Rubén del Campo
Portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET)
El estudio de World Weather Attribution se centra en el análisis de la evolución de un parámetro calor y humedad. Es importante, porque el cuerpo humano no responde igual a las altas temperaturas ante condiciones ambientales de baja humedad que cuando esta es elevada. En estos casos (calor intenso y humedad alta) la respuesta fisiológica para combatir el calor (la evaporación del sudor) es menos eficaz y una larga exposición a estas condiciones puede suponer un riesgo para la salud.
El anterior Mundial de fútbol en Norteamérica se celebró en 1994 y, desde entonces, la temperatura media global se ha incrementado entre 0,5 y 0,7 °C. Es una cifra que quizás no parezca muy elevada, pero supone alrededor de la mitad del calentamiento observado en el último siglo y medio. Además, desde mediados de los años 90, cuando se celebró el anterior mundial en EE.UU., los efectos del cambio climático se han intensificado en todo el planeta, especialmente, las olas de calor.
Lo que se pone de manifiesto en este trabajo es que tanto las personas deportistas como las que asisten como público a grandes eventos se ven ahora sometidas a condiciones ambientales más extremas relacionadas con el calor y humedad que hace tres décadas y, por lo tanto, las estrategias adaptativas (refrigeración, horario de los partidos, etc.) deberán tener en cuenta esta nueva realidad.
Ernesto Rodríguez - mundial FIFA
Ernesto Rodríguez Camino
Meteorólogo Superior del Estado y presidente de la Asociación Meteorológica Española
La iniciativa internacional World Weather Attribution (WWA) ha trabajado hasta ahora en cuantificar el impacto del cambio climático en eventos meteorológicos extremos y sus consecuencias (fundamentalmente, relacionados con precipitaciones y temperaturas extremas e incendios forestales) en tiempo real. Este estudio es novedoso porque:
- Se anticipa a un evento futuro, como es el Campeonato Mundial FIFA 2026.
- Explora un indicador que combina la temperatura y la humedad, factores ambos que afectan la capacidad del cuerpo humano para regular su temperatura interna mediante la transpiración y el intercambio de calor.
- Estima cómo han cambiado las condiciones extremas de estrés térmico con el cambio climático de origen antrópico.
Aproximadamente el 25 % de todos los partidos probablemente se jugarán cuando las condiciones superen un umbral del indicador aquí estudiado en el que se recomienda por parte del sindicato mundial de jugadores (FIFPRO) que los partidos deban incluir pausas para que los jugadores puedan refrescarse. Incluso en un 5 % de los partidos se superará un umbral en el que las condiciones se consideran inseguras para jugar y se recomienda su aplazamiento. Por supuesto, todo esto se refiere a los estadios abiertos y no a los estadios cerrados que cuenten con climatización, si bien en estos últimos casos las actividades paralelas en el exterior y durante el transporte pueden afectar negativamente también a los espectadores.
Este estudio pone de manifiesto y ayuda a comunicar la importancia del cambio climático de origen antrópico en el aumento de la intensidad y frecuencia de los extremos asociados a temperaturas cálidas y en la necesidad de adoptar mecanismos de adaptación para poder mantener ciertas actividades.
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Joyce Kimutai et al.
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