El verano de 2026 dejó más de 50.000 muertes por calor en Europa, dos tercios de ellas atribuibles al cambio climático

Más de 50.000 personas murieron por exceso de calor en localidades europeas durante el verano de 2026, la peor cifra registrada hasta la fecha, según revelan dos nuevos estudios publicados en Nature Health. Tras analizar 854 zonas urbanas de 30 países (la UE-27, el Reino Unido, Noruega y Suiza), investigadores del Imperial College y de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (Reino Unido) han concluido que el cambio climático derivado de la quema de combustibles fósiles es responsable de dos tercios de estas muertes. Los cinco países más afectados fueron, en este orden, Italia, Francia, España, Alemania y Reino Unido. Según estos estudios, este verano en España 6.824 personas sufrieron muertes por calor —1.000 más que las estimadas por el sistema MoMo—, de las cuales el 77 % son atribuibles al cambio climático.

Reacciones

David García - muertes calor Europa

David García García

Investigador del Sistema de Monitorización de la Mortalidad (MoMo) en el Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III
Science Media Centre España

El estudio es muy relevante porque muestra estimaciones de mortalidad atribuible al calor en numerosas ciudades europeas usando un marco metodológico común. Esto es una aportación valiosa, ya que permite comparar resultados entre regiones e identificar patrones y diferencias a escala continental, contribuyendo en la comprensión de los impactos del calor en la salud y su relación con el cambio climático.   

No obstante, es importante tener en cuenta que se trata de estimaciones basadas en la temperatura observada y en modelos epidemiológicos, que no incorporan datos reales sobre las defunciones ocurridas en el verano de 2026. Además, la metodología basa la atribución al calor en la temperatura de mínima mortalidad, lo que puede dar lugar a estimaciones elevadas. En salud pública, para estimar el impacto se suelen utilizar umbrales de temperatura asociados a incrementos significativos del riesgo, que permiten identificar cuándo el calor empieza a tener un impacto relevante sobre la mortalidad. Por ello, los resultados son valiosos para evaluar el impacto potencial del calor y del cambio climático en Europa, pero conviene interpretarlos teniendo en cuenta el enfoque metodológico y diferenciarlos de los datos de mortalidad observada y de las estimaciones que proporcionan las fuentes oficiales para España. 

Declara no tener conflicto de interés
ES

Sociedad Española de Epidemiología - muertes Europa

Science Media Centre España

El ilustrativo artículo Heat-related urban mortality attributable to human-induced climate change in Europe in summer 2026 resalta el efecto récord en la mortalidad de las olas de calor sobre Europa, un exceso de muertes que ha sido mayor que la suma de las oleadas previas de los años 2003 y 2022. Las oleadas de calor de este año 2026 afectaron significativamente no solo a ancianos, sino también a adultos jóvenes. Dicha investigación destaca el aumento de la temperatura de 2,6 ºC en el sur de Europa (que es ya superior al umbral del 1,5 ºC del tratado internacional del Acuerdo de París) e incluye a unos 22 millones de personas de 44 ciudades españolas, por las que estiman un exceso de mortalidad de 6.824 defunciones (durante los meses de junio a agosto) atribuibles en un 77 % al calentamiento antropogénico, principalmente, por la combustión de materia fósil.

Los autores contrastan su metodología con los sistemas oficiales de vigilancia de nuestro entorno (España, Francia, y Reino Unido). Enfatizan en la necesidad de políticas públicas frente a la emergencia climática con un claro el objetivo de '0 emisiones'. Recordemos que en España las danas de octubre de 2024 y de 2026 ocasionaron 232 y cuatro fallecidos respectivamente; los megaincendios forestales (de más de 500 hectáreas) del siglo XXI se asociaron a unas 70 muertes. Y que el sistema de vigilancia español de vigilancia de las defunciones diarias (MoMo), atribuyó 4.744 muertes en 2022, 3.009 muertes en 2023, 3.832 muertes en 2025 y 5.807 muertes 2026 a las altas temperaturas registradas (todas ellas en período de 15 mayo a 30 septiembre). Esperamos que en próximas investigaciones aborden el efecto de las olas de calor en causas específicas de muerte del año y que España esté en disposición de participar.

No declara conflicto de interés
ES

Óscar Zurriaga - muertes calor Europa verano

Óscar Zurriaga

Investigador emérito en la Fundación FISABIO (Valencia), profesor titular jubilado en el departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universitat de València y socio de la Sociedad Española de Epidemiología

Science Media Centre España

El artículo realiza un análisis estimando la mortalidad atribuible al calor en los meses entre mayo y agosto de 2026. Utiliza métodos de estimación basados en bibliografía reciente y ya probados anteriormente. Las estimaciones siempre son susceptibles de ser diferentes dependiendo de los métodos utilizados y, sobre todo, de los datos de los que se parte. Por eso no deben nunca tomarse como números absolutos e inamovibles. No obstante, la tendencia mostrada en este estudio creo que puede considerarse fiable y contrastada. En este trabajo solo se han considerado 854 ciudades en Europa, cubriendo el 40 % de la población de 30 países, por lo que no tenemos información del 60 % restante de la población de esos países, que viven en las zonas no urbanas. 

Lo que los autores muestran, y mencionando que su estimación es conservadora, indica que este verano ha sido, hasta ahora, el peor que han sufrido las ciudades europeas y que el número de muertes adicionales relacionadas con el calor ha sido mayor que en otros veranos considerados anteriormente como los peores (2003 y 2022). Los autores mencionan que ha sido debido a las sucesivas olas de calor que han tenido lugar esta estación. 

Un aspecto destacable de este estudio es que, en muchos países, el episodio más extremo tuvo lugar en junio. Los autores lo atribuyen a que en este momento precoz de la estación la población puede estar menos aclimatada al calor extremo. Mencionan dos factores más que tener en cuenta para que se haya producido este efecto: una humedad extremadamente alta y unas temperaturas nocturnas inusualmente elevadas. 

En definitiva, es un estudio que pone, una vez más, de manifiesto el impacto de las temperaturas extremas sobre la mortalidad en el continente europeo y que debería mover a la acción de las instituciones encargadas de velar por la salud de la población y por la lucha contra las emisiones causantes del calentamiento. Alguno de los hechos mencionados en este estudio, como los posibles efectos en momentos fuera casi de la estación veraniega (aclimatación de la población, humedad excesiva y noches con temperaturas elevadas) deberían también ser tenidos en cuenta en los consejos y actuaciones poblacionales, así como en la adaptación de viviendas y refugios climáticos. 

Conflictos de interés: "Mi declaración de intereses puede consultarse aquí".   

ES
Publicaciones
Heat-related urban mortality attributable to human-induced climate change in Europe in summer 2026
    • Artículo de investigación
    • Revisado por pares
Revista
Nature Health
Autores

Barnes et al.

Tipo de estudio:
  • Artículo de investigación
  • Revisado por pares
Heat-related urban mortality attributable to human-induced climate change in Europe from 2000 to 2025
    • Revisado por pares
    • Artículo de investigación
Revista
Nature Health
Autores

Barnes et al.

Tipo de estudio:
  • Revisado por pares
  • Artículo de investigación
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