El riesgo de desarrollar bacterias resistentes es mayor en algunas personas, como las que tienen que tomar antibióticos a largo plazo tras un trasplante de órgano. Para tratar de disminuirlas, un ensayo clínico en fase 1 ha realizado un trasplante fecal a 10 personas que habían recibido previamente un trasplante de riñón y que presentaban bacterias resistentes. Los trasplantes fecales aceleraron la descolonización, acortaron el tiempo necesario para obtener resultados negativos en las pruebas de organismos multirresistentes y, según los autores, podrían “reducir también la recurrencia de infecciones”. Los resultados se publican en la revista Science Translational Medicine.