La recomendación de 150 minutos de ejercicio semanales debería ser más alta para obtener mayor protección cardiovascular, según un estudio
Un equipo de China ha utilizado datos de más de 17.000 personas del Biobanco del Reino Unido para analizar la relación entre actividad física y riesgo cardiovascular. Sus resultados indican que la actual recomendación mínima de realizar 150 minutos a la semana de actividad física entre moderada y vigorosa se asoció con una reducción del riesgo de un 8-9 %. Sin embargo, aumentar el tiempo hasta 560-610 minutos se relacionó con una disminución de más del 30 %. Según los autores, que publican el estudio en British Journal of Sports Medicine, las recomendaciones actuales ofrecen una protección universal pero modesta, y los beneficios óptimos se obtendrían con volúmenes de actividad sustancialmente mayores.
Lozano - Ejercicio
Ignacio Fernández Lozano
Presidente de la Sociedad Española de Cardiología
¿La investigación es de buena calidad?
“Sí, es metodológicamente correcta”.
¿Cómo encaja con la evidencia existente?
“Las recomendaciones generales tienen que ser sencillas y claras. Este artículo dice que es mejor personalizar, pero eso es siempre más difícil de explicar y no es muy útil para que el mensaje llegue”.
¿Qué implicaciones tiene? ¿Hay que cambiar las recomendaciones?
“Este artículo no tiene tanta fuerza en la evidencia para eso, aunque el mensaje podría ser que a mayor nivel de ejercicio más mejoría”.
Sellés - Ejercicio
Manuel Martínez-Sellés
Presidente del Colegio de Médicos de Madrid, catedrático de Medicina en la Universidad Europea de Madrid y jefe de Sección de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón
Se trata de estudio bien diseñado, basado en el Biobanco del Reino Unido, con cerca de 18.000 participantes que presentaron en el seguimiento más de mil eventos cardiovasculares.
Aunque los autores encontraron que cumplir la recomendación habitual de 150 minutos de ejercicio físico a la semana produjo una reducción del riesgo moderada, se necesitaba cuatro veces más tiempo (unos 600 min/semana) para obtener la máxima protección frente al riesgo de padecer eventos cardiovasculares. El estudio sugiere que para conseguir una protección cardiovascular óptima necesitamos actividad física más frecuente de lo que se pensaba hasta ahora, casi hora y media diaria.
José Luis López-Sendón Moreno - ejercicio semanal
José Luiz López-Sendón Moreno
Facultativo especialista del área de Neurología en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid
Este estudio aborda una pregunta muy relevante: cómo se relacionan conjuntamente la actividad física objetiva medida por acelerómetro y la capacidad cardiorrespiratoria (fitness, estimada como VO₂max) con el riesgo de enfermedad cardiovascular.
El trabajo es metodológicamente sólido para lo que pretende analizar. Utiliza datos del UK Biobank con actividad física medida de forma objetiva —una fortaleza importante frente a los cuestionarios habituales—.
Uno de los hallazgos más interesantes es que cumplir la recomendación actual de 150 minutos semanales de actividad física moderada-vigorosa se asocia con una reducción relativamente modesta del riesgo cardiovascular, alrededor del 8–9 %, mientras que reducciones superiores al 30 % requerirían volúmenes de actividad considerablemente mayores, del orden de 560–610 minutos semanales. Además, el estudio sugiere que la capacidad cardiorrespiratoria tiene un papel independiente.
Esto encaja razonablemente bien con la evidencia previa, que ya mostraba que la capacidad cardiorrespiratoria es uno de los predictores más potentes de salud cardiovascular y mortalidad. La novedad aquí es intentar cuantificar cómo interaccionan actividad física y fitness utilizando medidas objetivas y modelos conjuntos.
Los resultados no deberían interpretarse como que las recomendaciones actuales son insuficientes o deban modificarse de inmediato. Las guías de actividad física siguen basándose en un volumen mucho mayor de evidencia y continúan siendo apropiadas como objetivo de salud pública. Probablemente, el mensaje más útil sea considerar los 150 minutos semanales como un umbral mínimo eficaz, no necesariamente como el nivel de máxima protección cardiovascular.
El estudio también tiene ciertas limitaciones. El VO₂max es estimado y no medido directamente. Además, la actividad medida por acelerómetro no es directamente equivalente a la actividad autorreferida en la que se apoyan muchas recomendaciones clínicas, por lo que no puede hacerse una traducción literal entre los minutos encontrados en el estudio y las guías actuales. Además, sigue tratándose de evidencia indirecta y observacional (no un ensayo clínico).
En conjunto, el estudio refuerza una idea importante: en prevención cardiovascular quizá no deberíamos centrarnos únicamente en ‘contar minutos de ejercicio’, sino también en mejorar la capacidad funcional y el fitness cardiorrespiratorio.
Julián Pérez Villacastín - ejercicio cardio
Julián Pérez-Villacastín
Catedrático de Cardiología de la Universidad Complutense de Madrid y jefe de Servicio de Cardiología en el Hospital Clínico San Carlos
El artículo es muy interesante y de buena calidad, lo que no quiere decir que se puedan aplicar sus resultados de forma directa a nuestra población española de personas en torno a 50 años. Se trata de una muestra de población muy seleccionada que incluye a individuos que seguramente están más en forma que la mayoría de personas de su edad. Al estar más en forma, me atrevería a decir que seguro que tienen unos hábitos de vida también más saludables.
En resumen, y simplificando mucho los resultados, las conclusiones que extraigo yo para mi práctica clínica serían las siguientes:
- La recomendación de 150 minutos de ejercicio vigoroso a la semana sigue siendo superválida para la población general y ojalá lo cumpliéramos todos. Con esto seguramente se disminuyen más del 10 % los problemas cardiovasculares (en este estudio se habla de una reducción del 8-9 %, pero dado el sesgo que hemos comentado antes es muy probable que infravaloren el beneficio).
- El hacer más ejercicio (y llegar a 10 horas semanales) probablemente sea mejor en una población que ya tiene una buena forma física.
- Al hacer más ejercicio probablemente se mejore la elasticidad (y el remodelado positivo) tanto del corazón como de las principales arterias. Eso justificaría que se mejorara aún más la prevención de problemas cardiovasculares y, sobre todo, de insuficiencia cardiaca. La insuficiencia cardiaca, a pesar de una aparentemente buena contracción de los ventrículos, es uno de los principales problemas cardiacos y una de las causas que se postulan es la ‘rigidez’ del corazón debida, entre otras cosas, a la falta de ejercicio. Este artículo yo creo que apoya esta hipótesis de que, al realizar más ejercicio, mantienes más ‘elástico’ el corazón y disminuyes la probabilidad de desarrollar insuficiencia cardiaca.
Doherty - Ejercicio
Aiden Doherty
Catedrático de Informática Biomédica de la Universidad de Oxford (Reino Unido)
El comunicado de prensa no refleja con precisión la evidencia científica del artículo. Los datos presentados respaldan claramente las directrices actuales de la Organización Mundial de la Salud sobre actividad física. Es decir, realizar 150 minutos de actividad física de intensidad moderada a vigorosa, independientemente del nivel de condición física, se asocia con un riesgo entre un 8 % y un 9 % menor de padecer enfermedades cardiovasculares en el futuro. Las personas que pueden realizar más actividad física tienen un riesgo aún menor, por lo que cada movimiento cuenta. Sin embargo, es engañoso afirmar que se necesitan más de 560 minutos (una hora y 20 minutos al día) de actividad física para obtener beneficios para la salud.
La investigación subyacente es sólida, ya que utiliza conjuntos de datos de vanguardia y métodos ampliamente aceptados. Las conclusiones de los autores en el manuscrito científico son correctas (por ejemplo: “Es importante destacar que estos hallazgos refuerzan simultáneamente el valor para la salud pública de la recomendación actual de 150 min/semana. La notable y consistente reducción del riesgo relativo en todos los estratos de condición física (HR: 0,91–0,92) y los intervalos de confianza ampliamente superpuestos en la figura 2A confirman que este umbral funciona como un mínimo universal sólido que no requiere modificaciones en función de la condición física. Dado que una gran proporción de la población aún no alcanza ni siquiera este valor de referencia, el mensaje principal de salud pública sigue siendo claro: alcanzar 150 min/semana de actividad física moderada a vigorosa proporciona una protección cardiovascular significativa independientemente del nivel de condición física”). El único problema radica en la redacción menos precisa del resumen y del comunicado de prensa.
No podemos dar mucha importancia a la cifra de 560-610 minutos de ejercicio a la semana. Si bien es cierto que quienes realizan más de una hora y 20 minutos de actividad física de intensidad moderada a vigorosa al día obtienen beneficios cardiovasculares, este no es un mensaje sensato para la salud pública. La población debe seguir procurando realizar, al menos, 150 minutos de actividad física de intensidad moderada a vigorosa a la semana; cuanto más, mejor; cada movimiento cuenta.
Las directrices de salud pública se encuentran actualmente en un proceso de transición para, en el futuro, reflejar la evidencia de estudios con niveles de actividad física medidos con dispositivos (en lugar de autoinformados). Este mismo conjunto de datos ya se ha utilizado en numerosas ocasiones (por ejemplo, aquí o aquí).
Este trabajo contribuye claramente a la evidencia que demuestra la importancia de la actividad física. Sin embargo, el objetivo sugerido es erróneo. La población debería seguir intentando realizar, al menos, 150 minutos de actividad física de intensidad moderada a vigorosa por semana; cuanto más, mejor; cada movimiento cuenta.
Conflictos de interés: el equipo de investigación de Aiden Doherty en Oxford cuenta con el apoyo de diversas subvenciones del Wellcome Trust [223100/Z/21/Z, 227093/Z/23/Z], Swiss Re, GSK, Boehringer Ingelheim, Google, el Programa de Becas Oxford-Cambridge de los Institutos Nacionales de Salud, el Centro de Formación Doctoral en Ciencia de Datos Sanitarios del EPSRC (EP/S02428X/1), el Centro de Excelencia en Investigación de la British Heart Foundation (número de subvención RE/18/3/34214), Cancer Research UK y la financiación administrada por la Fundación Nacional Danesa de Investigación en apoyo del Pioneer Centre for SMARTbiomed.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
- Estudio observacional
- Humanos
Liang et al.
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