Una de cada 15 mujeres sufre depresión mayor en el año posterior al parto, según una revisión global
Una revisión publicada en The Lancet Psychiatry ha analizado la prevalencia del trastorno depresivo mayor durante el embarazo, el periparto —justo antes y después del parto— y en el periodo posparto —hasta doce meses después—. La investigación, que utilizó datos de más de dos millones de mujeres y niñas desde 10 a 59 años de todas las regiones del mundo, mostró que aproximadamente una de cada 15 (6,8 %) se ve afectada por una depresión mayor durante el año posterior al parto y que la prevalencia era mayor durante las dos primeras semanas tras el parto (8,3 %). Los autores piden una mayor integración del cribado, la prevención y el tratamiento de este trastorno durante el periparto en los modelos de atención actuales.
Eduard Vieta - depresión posparto
Eduard Vieta
Catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Barcelona, jefe del Servicio de Psiquiatría y Psicología del Hospital Clínic de Barcelona e investigador del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM)
Se trata de una revisión sistemática de la prevalencia mundial de depresión en el periodo gestacional y posparto. Este es un tema muy importante ya que la alta incidencia de depresión en este período contrasta con las convenciones sociales que asocian embarazo y nacimiento de un hijo a un periodo de la vida en el cual lo natural es estar feliz y mentalmente bien. Sin embargo, como el trabajo confirma a través de una rigurosa evaluación de la literatura científica, la prevalencia de depresión es mayor en este período que en la población general y especialmente alta en el posparto. El trabajo excluye los estados transitorios de tristeza o labilidad emocional que se ven con frecuencia en los días inmediatamente posteriores al parto y se centra en la depresión mayor, que es más grave y duradera.
En España hay pocos dispositivos y programas especializados en el cuidado de la salud mental de la mujer en este período tan importante de la vida. En la mayor parte de los casos, las mujeres con depresiones posparto no son atendidas de forma integral a través de centros que permitan el tratamiento de la depresión sin desatender a las necesidades del recién nacido y el apego, que es fundamental para una relación emocional sana entre madre y bebé, y su evolución posterior. Este trabajo indica que tenemos que fomentar la atención a la salud mental durante el embarazo y el posparto, y desarrollar programas y centros especializados.
Conflictos de interés: “Mis conflictos de interés respecto a este tema se reducen a la compañía Biogen, que ha comercializado un tratamiento para la depresión posparto en Estados Unidos y que todavía no está disponible en España”.
Emma Motrico - depresión posparto
Emma Motrico
Profesora titular del departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad de Sevilla y en el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS)
La reciente revisión de la prevalencia global de la depresión mayor en el periodo perinatal (desde el embarazo hasta el primer año tras el parto) confirma que se trata de un problema frecuente a nivel global. Los resultados muestran no solo que la depresión está presente durante el embarazo, sino que alcanza su punto máximo tras dos semanas tras el parto y se mantiene elevada durante todo el primer año posparto, lo que genera un impacto devastador para la mujer, su bebé y toda la familia.
Este estudio, liderado por la doctora Ferrari en el marco del Estudio de la Carga Global de Morbilidad (GBD, por sus siglas en inglés), destaca por su alta calidad metodológica. Uno de los hallazgos más relevantes es que los cuestionarios de cribado utilizados habitualmente, tanto en investigación como en la práctica clínica (como la EPDS o el PHQ-9), tienden a sobreestimar la prevalencia de la depresión. Este resultado pone de manifiesto dos cuestiones clave: por un lado, la necesidad de contar con instrumentos validados en cada contexto cultural, como es el caso de España; y por otro, la importancia de complementar el cribado con entrevistas diagnósticas estructuradas, que siguen siendo el estándar de referencia para confirmar los casos de depresión mayor.
Aun teniendo en cuenta este ajuste, la prevalencia de la depresión perinatal sigue siendo considerable y superior a la observada en la población general de mujeres. Además, el estudio evidencia diferencias importantes entre regiones del mundo, probablemente relacionadas con factores socioeconómicos, desigualdades estructurales y el acceso a los servicios de salud, lo que refuerza la necesidad de adaptar la atención de salud mental perinatal a cada contexto.
En conjunto, estos resultados apoyan la integración de la salud mental perinatal en los servicios de atención al embarazo, parto y puerperio. Para avanzar en esta dirección, es fundamental establecer protocolos claros de actuación en cuanto al cribado, la prevención y el tratamiento, así como desarrollar guías de práctica clínica basadas en la evidencia que orienten a los profesionales sanitarios.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
Alize J Ferrari et al.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares