Una prueba en sangre menstrual detecta el virus del papiloma y podría servir de alternativa en el cribado del cáncer de cuello de útero

Un equipo de China ha estudiado en más de 3.000 mujeres la capacidad de una prueba para detectar el virus del papiloma humano (VPH) —responsable de la gran mayoría de los cánceres de cuello de útero— en sangre menstrual. Los resultados indican que la prueba es comparable al cribado actual realizado en la consulta médica. Según los investigadores, “el uso de la sangre menstrual para la prueba del VPH es práctico y no invasivo, lo que permite a las mujeres recolectar muestras en casa y, por lo tanto, podría ofrecer una vía práctica para ampliar el acceso al cribado”. El trabajo se publica en The BMJ. 

05/02/2026 - 00:30 CET
Reacciones

del Pino - VPH regla

Marta del Pino

Médica de la Unidad de Oncología Ginecológica en el Hospital Clínic de Barcelona, coordinadora científica en el Instituto Clínico de Ginecología, Obstetricia y Neonatología (ICGON) y profesora asociada en la Universidad de Barcelona

Science Media Centre España

El estudio evalúa si es posible detectar el virus del papiloma humano (VPH) en fluido menstrual recogido con una ‘minicompresa’ (minipad), y compara su rendimiento con la toma cervical realizada por profesionales para detectar lesiones precancerosas de cuello uterino (CIN2+).  

En conjunto, es un trabajo interesante porque plantea una alternativa no invasiva a la detección de VPH convencional (que realiza el médico o la matrona) y que podría ser especialmente útil para mujeres que no acuden al cribado por barreras como incomodidad, miedo o dificultades de acceso. El estudio incluye una muestra comunitaria amplia (más de 3.000 mujeres con ciclos regulares) y realiza una comparación directa con la toma profesional. En este contexto, la detección de VPH en la muestra menstrual recogida con una minicompresa muestra una buena sensibilidad (similar a la del muestreo cervical convencional) para identificar CIN2+, con un valor predictivo negativo muy alto, es decir, que un resultado negativo reduce mucho la probabilidad de que existan realmente lesiones CIN2+ y puede aportar una elevada tranquilidad clínica. 

Dicho esto, no se puede entender este estudio como un posible reemplazo inmediato del cribado actual. Hay limitaciones importantes: incluye solo mujeres que menstruan y con ciclos regulares, y utiliza un dispositivo prototipo que no está disponible comercialmente. Además, como ocurre en muchos estudios de cribado, no se realizó biopsia a todas las mujeres con resultados negativos; esto puede introducir sesgo de verificación y sobreestimar el rendimiento de la prueba.  

También debe considerarse que, al recoger material del conjunto del tracto genital, el test podría detectar infecciones por VPH que no estén en el cuello del útero, aumentando falsos positivos. De hecho, como ocurre con cualquier estrategia basada en VPH, el valor predictivo positivo (es decir, la probabilidad de que un resultado positivo corresponda realmente a una lesión CIN2+) es limitado en población general y una proporción importante de resultados positivos no tendrá lesión. Antes de plantear su uso en la práctica clínica, serían necesarios estudios de implementación en otros entornos, comparación con otros métodos de autotoma ya disponibles y análisis de coste-efectividad y circuito asistencial. 

En este contexto, conviene recordar que ya existen otras estrategias no invasivas con evidencia sólida. La automuestra vaginal para VPH, cuando se analiza con pruebas basadas en PCR, ha mostrado un rendimiento muy similar al de la muestra tomada por el profesional y ya se contempla en recomendaciones internacionales como una opción para aumentar la participación en el cribado. La orina, recogida de forma estandarizada, también es una muestra prometedora, aunque con resultados más variables entre estudios y, a menudo, con menor especificidad. Por tanto, el valor de esta investigación es abrir una alternativa adicional que podría sumar en determinados escenarios, pero aún necesita replicación e investigación de implementación.

Declara no tener conflicto de interés
ES

Bosch - VPH regla

Xavier Bosch

Investigador emérito en el Instituto Catalán de Oncología (ICO), investigador principal del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL) y profesor de los Estudios de Ciencias de la Salud de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC)

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El trabajo es muy pionero, aunque está en fase de investigación. Por el momento no están claras sus aplicaciones clínicas. Estos son los principales puntos de interés:  

  • La sangre menstrual, como cualquier fluido cérvico-vaginal y orina, puede arrastrar células del tracto genital/urinario, incluidos marcadores virales (ADN; ARN). Por tanto, la detección tiene algún valor. La importancia del estudio reside en saber si este valor es igual al rendimiento del test de ADN en muestras ya validadas (citología, orina o automuestra) o bien identifica algunos casos que escapan al muestreo convencional. 
  • Hay que demostrar que la sangre no interfiere con la medición de marcadores virales, un problema que fue importante con las primeras PCR. 
  • Cabe destacar los aspectos culturales en las poblaciones de estudio. Anticipar estudios de aceptabilidad del procedimiento comparado con la toma médica/autotoma. 

Mi primera impresión es que es un área donde tenemos ya buenos test y que la recogida de sangre menstrual puede añadir más confusión que beneficio.

No declara conflicto de interés
ES

Pluvio_VPH sangre menstrual

Pluvio Coronado

Profesor titular de Obstetricia y Ginecología de la Universidad Complutense de Madrid, jefe de Sección del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y presidente de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia

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Leyendo el abstract me parece una idea innovadora, pero no le veo el éxito. Primero, porque precisa de sangre menstrual y no todas las mujeres la tendrán porque el cribado es hasta los 65; segundo, porque muchas mujeres con los DIU hormonales (Mirena y similares) no tienen reglas y los anticonceptivos de la larga duración están cada vez más de moda. Tercero, no funciona en mujeres gestantes. Y, por otro lado, ahora se tiende a la autotoma, que es poco invasiva y tiene un resultado similar a la toma por profesional. 

Esto ya se quiso establecer en la toma de orina, pero fracasó y con la sangre menstrual pasará. Podría ser alternativa en mujeres que no quieren manipular sus genitales por religión u otras causas y no desean ir al médico. Tampoco lo veo como método de cribado poblacional.

No declara conflicto de interés
ES
Publicaciones
Testing menstrual blood for human papillomavirus during cervical cancer screening in China: cross sectional population based study
    • Revisado por pares
    • No aleatorizado
    • Estudio observacional
    • Humanos
Revista
The BMJ
05/02/2026
Autores

Tian et al.

Tipo de estudio:
  • Revisado por pares
  • No aleatorizado
  • Estudio observacional
  • Humanos
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