Los impactos en la salud relacionados con las emisiones por plásticos podrían duplicarse en el año 2040
Una investigación basada en modelos y datos concluye que los efectos adversos en la salud relacionados con las emisiones por plásticos podrían más que duplicarse de aquí al año 2040 si no cambian las prácticas actuales. Las autoras señalan que su modelo no pudo evaluar los posibles impactos asociados con muchas sustancias químicas contenidas en los plásticos, ni con los microplásticos y nanoplásticos que se forman a lo largo de su ciclo de vida, debido a la falta de datos y a “una grave falta de transparencia sobre su composición”. Los resultados se publican en The Lancet Planetary Health.
Rosal - Modelo plásticos
Roberto Rosal
Catedrático de Ingeniería Química del departamento de Química Analítica, Química Física e Ingeniería Química de la Universidad de Alcalá
El artículo trata de cuantificar el impacto del plástico en la salud humana. Para ello, integra un modelo de flujo de materiales con una evaluación del ciclo de vida. El estudio compara los años de vida ajustados por discapacidad bajo varios escenarios, partiendo de un crecimiento proyectado del 100 % en la producción de 2016 a 2040. Esta cifra, sin embargo, parece sobreestimada. Una extrapolación de las tasas de crecimiento recientes sugiere un aumento real cercano al 60 %.
El estudio destaca un escenario que mejora claramente los indicadores de salud y es el que reduce el uso de plásticos no esenciales, fomenta el vidrio reutilizable, el papel y los materiales compostables. Sin embargo, el planteamiento resulta algo confuso, ya que no define con precisión qué usos son no esenciales ni lo que ocurriría si se emplearan materiales de reemplazo distintos a los propuestos. Aun así, la conclusión es clara: reducir el consumo de plástico disminuye su impacto.
Las conclusiones indican que la extracción de materias primas y la fabricación de polímeros son los principales responsables de los daños a la salud, como consecuencia del calentamiento global asociado a la producción. Este resultado, además de contraintuitivo, ignora el riesgo potencial debido a los aditivos químicos y a los microplásticos y nanoplásticos, que excluye por falta de datos sobre su composición y efectos. Esto limita severamente la capacidad del análisis para reflejar el daño real.
Otra debilidad es que el estudio se limita a los plásticos comunes en residuos municipales (dos tercios del total), excluyendo sectores como construcción, transporte, agricultura y textil. A esto se añade un sesgo geográfico, pues los inventarios se extrapolaron principalmente de datos de Europa y América del Norte. En definitiva, el planteamiento es interesante, si bien las limitaciones metodológicas del estudio reducen considerablemente su interés. La disminución del impacto mediante el recorte de producción es común a toda actividad industrial.
Carmen Morales - plásticos salud Lancet
Carmen Morales
Profesora contratada en la Universidad de Cádiz, investigadora en el Instituto de Investigación Marina (INMAR) y de la Scientists Coalition for an Effective Plastics Treaty
El artículo aporta un análisis sólido y bien fundamentado sobre los impactos climáticos y en salud asociados al ciclo de vida de los plásticos de un solo uso, que representan una parte muy significativa de la producción global. El enfoque es ambicioso y de buena calidad, al integrar distintos escenarios futuros y traducirlos en impactos sobre la salud humana. Al mismo tiempo, el estudio reconoce limitaciones importantes, como la falta de información detallada sobre la composición química de los plásticos y la exclusión de dimensiones aún emergentes, como los efectos de los nanoplásticos en la salud, que siguen siendo objeto de investigación. Precisamente, en el contexto actual, donde algunos resultados científicos se cuestionan o se utilizan para generar duda, conviene recordar que la ciencia avanza precisamente a través del debate y la mejora continua de los métodos.
Lo más potente del estudio es mostrar que la reducción de la producción de plásticos primarios es la medida más eficaz para reducir emisiones y aliviar el impacto sobre la salud humana. Además, el trabajo pone de relieve la importancia de considerar el ciclo completo del material para evaluar sus impactos y evidencia cómo aspectos como la consideración del ciclo de vida completo del material, la reducción de la producción de polímeros primarios o el uso de sustancias químicas seguras son determinantes para nuestro futuro y bienestar, cuestiones que siguen siendo objeto de debate y resistencia en el proceso de construcción de un marco regulatorio internacional común.
En conjunto, el estudio refuerza la necesidad de que el demorado tratado global sobre los plásticos se base en principios de prevención y precaución, con la protección de los derechos humanos como eje central, incluido el derecho a la salud y a un medioambiente seguro, limpio, sostenible y saludable.
Muñoz - Plásticos 2040
Juan Muñoz Arnanz
Investigador especializado en química ambiental en el Instituto de Química Orgánica General (IQOG-CSIC)
En mi opinión, el artículo es de muy alta calidad científica. Está muy bien escrito y destaca por varios motivos: el uso de una metodología transparente y reproducible, la integración coherente de modelos de flujos materiales con evaluación del ciclo de vida y la traducción clara de emisiones ambientales en métricas de salud humana comparables (los DALYs).
El trabajo es especialmente riguroso en la documentación de supuestos, escenarios y fuentes de incertidumbre, y lo que es muy importante: evita afirmaciones especulativas. Los autores son claros al señalar qué efectos están incluidos y cuáles no, algo que pienso fortalece la credibilidad del estudio.
El estudio no solo encaja muy bien con la evidencia previa, sino que ofrece un salto cualitativo importante. A día de hoy, existe abundante literatura que documenta efectos adversos de los plásticos en distintas etapas del ciclo de vida, así como estudios de LCA [análisis del ciclo de vida] centrados en emisiones climáticas o contaminación. Sin embargo, en mi conocimiento, no es común una cuantificación integrada de los impactos sobre la salud humana a escala global.
Este trabajo confirma y refuerza hallazgos previos que señalaban que la producción primaria de plásticos es una fuente dominante de impactos ambientales y sanitarios, y demuestra que centrarse exclusivamente en la gestión de residuos es insuficiente (aspecto/hallazgo clave). Por eso, aporta una base cuantitativa sólida para justificar políticas como la reducción de la producción de plásticos, la simplificación de los compuestos químicos empleados y la transparencia obligatoria en la composición de materiales.
Creo, además, que es importante resaltar que, en el contexto actual de las negociaciones del Tratado Global sobre Plásticos, el artículo proporciona evidencia directamente relevante para apoyar un enfoque de ciclo de vida completo y no limitado al final de vida de los productos.
Diría que la limitación más importante es la exclusión de los efectos directos de exposición humana a compuestos químicos presentes en los plásticos, microplásticos y nanoplásticos, así como de los impactos durante la fase de uso de los productos. Estas exclusiones son debidas a la falta de datos disponibles en inventarios de LCA, muy especialmente por la falta de transparencia industrial sobre la composición química de los plásticos. Además, el estudio cubre solo una parte del universo de plásticos (principalmente, residuos municipales) y no incluye sectores como la construcción, textiles, electrónica o agricultura, que utilizan polímeros potencialmente más peligrosos y en mayores volúmenes. Esto es importante porque implica que las estimaciones presentadas probablemente subestiman la carga sanitaria real. Otra limitación relevante es la elevada incertidumbre inherente a los modelos globales a largo plazo. Aunque los autores incorporan análisis de sensibilidad y simulaciones Montecarlo procedentes del modelo P2O, no es posible una cuantificación completa de la incertidumbre acumulada.
No obstante, todas estas limitaciones están recogidas de forma explícita en el artículo y, en mi opinión, no debilitan el mensaje central del artículo. Por el contrario, refuerzan la conclusión de que incluso manejando estimaciones prudentes y conservadoras estas muestran impactos sanitarios muy notables, y que, por tanto, los efectos reales podrían ser considerablemente mayores.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
- Modelización
Deeney et al.
- Artículo de investigación
- Revisado por pares
- Modelización