Aunque reducir emisiones de aerosoles mejora la calidad del aire y la salud, un estudio muestra que contribuye a acelerar el calentamiento global
Entre 2013 y 2023, las emisiones globales de contaminantes atmosféricos de origen humano disminuyeron de forma significativa gracias a diferentes normativas, lo que mejoró la calidad del aire y la salud pública. Sin embargo, los aerosoles que forman parte de estas emisiones reducen la energía solar entrante, lo que, según un estudio publicado en PNAS, supone que el 52 % de la aceleración del calentamiento global puede atribuirse a la reducción de aerosoles atmosféricos durante esa década, en comparación con el periodo entre 1970 y 2012. El trabajo se centró en la reducción de tres grandes fuentes de emisiones: China, regiones terrestres fuera de China y el transporte marítimo internacional. Según los autores, las políticas de mitigación de la contaminación atmosférica deberían centrarse en reducir las emisiones de CO2 y metano, en lugar de focalizarse únicamente en la reducción global de las emisiones.
2026 05 18 aerosoles Jorge Olcina
Jorge Olcina
Catedrático de Análisis Geográfico Regional en la Universidad de Alicante
¿El estudio es de buena calidad?
“Sí, es un estudio de gran nivel científico, que trabaja con datos de calidad contrastados”.
¿Tiene alguna limitación que haya que tener en cuenta?
“En principio, no. Aborda una cuestión que viene señalándose en los estudios de cambio climático y particularmente en los análisis del balance energético planetario, que es la clave para entender lo que está ocurriendo con el clima terrestre en las últimas décadas. La reducción de aerosoles por efecto de las prohibiciones de uso de componentes químicos en el combustible de los buques marítimos está ocasionando un incremento en la irradiancia solar que alcanza las cuencas marinas, sobre todo. Eso favorece, todavía más, el proceso actual de calentamiento
climático”.
¿Qué implicaciones tiene y cómo encaja con la evidencia existente?
“Se da la paradoja de que una regulación que tiene por objeto la mejora de la calidad del aire está ocasionando una incentivación mayor del proceso actual de calentamiento climático. Especialmente de la acumulación de energía en las cuencas marinas, cuyo comportamiento
térmico es fundamental para la regulación del clima terrestre”.
¿Cómo es posible que la buscada reducción de emisiones atmosféricas contribuya al calentamiento global?
“Se trata de una incentivación del proceso de calentamiento que tiene una causa antrópica (reducción de componentes químicos en el combustible de los buques marítimos para mejorar la calidad del aire) que tiene un efecto natural: incremento de la irradiancia solar que alcanza la superficie terrestre. El balance energético del planeta se desajusta principalmente por la presencia de gases de efecto invernadero aportados por el ser humano de forma masiva desde los años sesenta del pasado siglo, que impiden la salida de la radiación infrarroja al espacio exterior. Pero a ello se une ahora la mayor llegada de radiación solar a la superficie terrestre debido a esta reducción de aerosoles que tenían un efecto de rebote en dicha radiación y ahora está dejando de tenerlo por su presencia menos cuantiosa en la troposfera terrestre. Esto quiere decir, en definitiva, que el proceso de calentamiento climático actual se está reforzando y a corto y medio plazo las perspectivas de solución de este problema global son cada vez más lejanas”.
¿Qué consecuencias pueden tener estos resultados a la hora de establecer políticas frente a los contaminantes atmosféricos?
“La medida tomada para reducir la contaminación de emisiones de los barcos es buena puesto que mejora la calidad del aire, que es otro de los problemas ambientales serios que tenemos en nuestro planeta. Lo que ocurre es que, a corto y medio plazo, como seguimos emitiendo de forma masiva gases de efecto invernadero (quema de combustibles fósiles), el efecto en el mantenimiento e incluso incremento del calentamiento va a ser más notable. La solución vendría de que, de una vez por todas, todos los países del mundo y especialmente los mayores emisores redujeran drásticamente sus emisiones para conseguir un funcionamiento natural del clima terrestre. Ello compensaría con creces ese incremento de la irradiancia solar que se está registrando en las últimas décadas y que contabiliza con rigor el presente trabajo”.
2026 05 18 aerosoles Esteban Rodríguez Guisado
Esteban Rodríguez Guisado
Jefe del Área de Evaluación y Modelización del Clima de AEMET
El estudio utiliza dos modelos climáticos para evaluar el impacto en la reducción de emisiones entre 2013 y 2023 sobre la aceleración del calentamiento global experimentada en la última década. La metodología es robusta, empleando inventarios de emisiones, y realizando simulaciones largas con diferentes forzamientos con cada modelo, para acotar la incertidumbre. Los resultados van en la línea de otros estudios publicados: la reducción de emisión de aerosoles, con un impacto positivo sobre la salud pública, ha contribuido a la aceleración del calentamiento de los últimos años. El estudio aporta la realización del análisis con un enfoque global, cuantificando además el impacto de la reducción de emisiones de diferentes factores: Europa, Norteamérica, China y la reducción de contenido de azufre del combustible de los buques de carga, encontrando la mayor contribución proviniendo de estos dos últimos factores. Además, se señala que el impacto se debe no solamente al efecto directo de los aerosoles en suspensión, interceptando parte de la radiación solar incidente, sino a su efecto sobre las nubes en algunas regiones: una concentración alta de aerosoles aumenta el número de gotas de agua de la nube, lo que contribuye a que reflejen más radiación. La disminución causa que haya menos gotas y éstas sean de mayor tamaño, lo que reduce su eficiencia como ‘reflector’ de la radiación solar.
El estudio es robusto y los resultados de los dos modelos usados son muy consistentes, sin embargo, la incertidumbre de los resultados es alta. La cifra de haber contribuido en un 52 % a la aceleración del calentamiento es el punto medio del intervalo de incertidumbre (entre un 14 % y un 90 % de contribución), por lo que sería deseable transmitir esa incertidumbre al comunicar los resultados al público general, usando un ‘aproximadamente la mitad’, más que cifras muy precisas. A pesar de la consistencia de los modelos, y de que se demuestra un impacto claro de la reducción de emisiones sobre la aceleración del calentamiento, sería interesante utilizar un mayor número de modelos para dar más robustez y precisión a los resultados.
Las medidas de reducción de emisiones han ido encaminadas a mejoras en la salud pública (el impacto, por ejemplo, sobre enfermedades respiratorias en núcleos de población, ha sido muy positivo). Aunque algunos sectores, buscando el descrédito, puedan enfocarlo de esa manera, no son medidas encaminadas a reducir el calentamiento, sino a mejorar la calidad del aire que respiramos. La aceleración del calentamiento ha sido un efecto colateral y, en realidad, la forma de verlo sería no que las medidas implementadas han causado un efecto contrario al deseado, sino que la emisión de partículas, creciente hasta que comenzaron a implementarse medidas correctivas, estaba enmascarando el calentamiento debido a la emisión de gases de efecto invernadero. El estudio explora la evolución del impacto de estas medidas en el futuro y encuentra que, aunque pueden seguir contribuyendo a un calentamiento adicional los próximos años, la mayor cantidad de este se ha experimentado en estos últimos años, por lo que su contribución al calentamiento puede considerarse en buena parte ya realizada y no seguirá contribuyendo (o lo hará de forma mucho más reducida) los próximos años.
Por otro lado, para la comunidad y tomadores de decisiones, muestra un ejemplo claro de dos factores. Por un lado, de hasta qué punto las emisiones antropogénicas impactan al sistema climático y al equilibrio radiactivo del planeta. Por otro, muestra la capacidad de medidas coordinadas internacionalmente de mitigar dicho impacto, tal y como ya ocurrió con el Protocolo de Montreal. Por lo tanto, más que como un fracaso, debería de verse como un éxito: si de verdad se actúa de forma coordinada internacionalmente sobre las emisiones de gases de efecto invernadero, tenemos la capacidad de reducir significativamente el calentamiento y, por tanto, los impactos a nivel global. Evitemos discutir sobre si priorizamos la salud pública y el calentamiento y dediquemos nuestros esfuerzos a reducir las emisiones que contribuyen al calentamiento, sin dar pasos atrás en medidas que han demostrado un impacto positivo.
2026 05 18 aerosoles Anna Cabré
Anna Cabré
Científica del clima asociada a la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos)
El estudio indica que aproximadamente el 50 % de la aceleración reciente del calentamiento global puede atribuirse a la reducción de aerosoles atmosféricos en los últimos años. Estos aerosoles, generados principalmente por la contaminación industrial y el transporte marítimo, ejercían un efecto de enfriamiento al reflejar la radiación solar y modificar las propiedades de las nubes. Al disminuir estas emisiones debido a políticas de calidad del aire y razones de salud pública, ese enfriamiento ‘enmascarado’ se reduce, contribuyendo de forma significativa al calentamiento observado.
Es importante seguir reduciendo estos contaminantes, ya que tienen un impacto muy elevado en la salud humana; sin embargo, al mismo tiempo, es fundamental representarlos correctamente en los modelos climáticos futuros. Además, una parte relevante de la respuesta climática aún está en desarrollo debido a la inercia térmica del océano, que retrasa durante décadas la manifestación completa del calentamiento. Todo ello subraya la necesidad de una mitigación más ambiciosa.
2026 05 18 aerosoles Ernesto Rodríguez-Camino
Ernesto Rodríguez Camino
Meteorólogo Superior del Estado y presidente de la Asociación Meteorológica Española
Es bien conocido que mientras que el aumento de la concentración en la atmósfera de gases de efecto invernadero es responsable del calentamiento global al que estamos asistiendo impasibles, los aerosoles atmosféricos (partículas microscópicas, ya sean sólidas o líquidas, que se encuentran suspendidas en el aire), en general, tienden a compensar parcialmente este calentamiento bien por reflejar o dispersar la radiación procedente del Sol o bien por su contribución en la mayor formación de nubes. Las fuentes de aerosoles pueden ser de tipo natural (polvo del Sáhara, cenizas volcánicas o gotículas marinas ricas en sal) o de origen humano. Entre estas últimas predominan los aerosoles procedentes de las emisiones de procesos industriales, plantas de energía y contaminación urbana por uso de combustibles fósiles.
Aunque se sabe que la reciente aceleración del calentamiento global está muy relacionada con la reducción en las emisiones de aerosoles de origen antrópico, la originalidad de este estudio reside en que cuantifica, utilizando dos modelos climáticos, el papel de las tres fuentes más importantes de estos aerosoles: el control de la contaminación atmosférica en China, las normas más restrictivas para las emisiones del transporte marítimo y el control de las emisiones de aerosoles del resto de los países. Este trabajo estima que un 52 % de la aceleración observada en el calentamiento se debe a la reducción en las emisiones de estas tres fuentes de aerosoles de origen humano.
La reducción de las emisiones antrópicas de aerosoles es esencial en términos de salud pública, al reducir sustancialmente las afecciones cardiorrespiratorias, con la gran mortalidad asociada, causadas por la contaminación atmosférica. Este estudio insiste una vez más que para controlar el calentamiento global asociado a la mayor concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera cambio climático y a la vez reducir las graves repercusiones en la salud pública de la contaminación atmosférica las políticas deberán priorizar —y hacer compatibles— las medidas de descarbonización y los controles de la contaminación atmosférica.
- Revisado por pares
- Estudio observacional
- Modelización
Xiaochun Wang et al.
- Revisado por pares
- Estudio observacional
- Modelización