Relacionan los efectos de los fármacos GLP-1 para la obesidad con dos variantes genéticas

Los medicamentos GLP-1 para el tratamiento de la obesidad muestran una notable variabilidad entre individuos. Utilizando datos de 23andMe, científicos de esta compañía de test genéticos han realizado estudios de asociación del genoma completo en casi 28.000 personas tratadas con estos fármacos, junto con la pérdida de peso autoinformada y los efectos adversos. Sus resultados, publicados en Nature, han identificado variaciones en dos genes implicados en las vías hormonales intestinales que regulan el apetito y la digestión, aunque advierten de que los efectos de la genética parecen modestos. 

08/04/2026 - 17:00 CEST
Reacciones

2026 04 08 José M. Ordovás GLP1 genes

José M. Ordovás

Investigador senior en el Jean Mayer USDA Human Nutrition Research Center on Aging de la Universidad Tufts de Boston (EE. UU.) y profesor de Nutrición y Genómica en la Universidad Tufts.

Science Media Centre España

Me parece un estudio científicamente sólido y relevante porque encuentra asociaciones genéticas en GLP-1R y GIPR, es decir, en genes que codifican las dianas biológicas de semaglutida y tirzepatida, lo que aporta una plausibilidad mecanicista clara a los hallazgos. Además, la señal principal relacionada con mayor pérdida de peso se observó en una muestra grande y tuvo replicación externa en una cohorte basada en historia clínica electrónica, lo que refuerza la robustez del resultado. En conjunto, el trabajo encaja bien con la evidencia previa de que existe una gran variabilidad interindividual en la respuesta a estos fármacos (o cualquier otro tipo de intervención) y supone un paso hacia modelos más refinados de medicina de precisión en obesidad. 

Sin embargo, conviene interpretar sus implicaciones clínicas con prudencia. La influencia genética detectada alcanza una significación estadística clara, la asociación principal en GLP1R fue de P = 2,9 × 10⁻¹⁰ y además mostró replicación externa en All of Us (P = 0,001), pero el tamaño del efecto sigue siendo modesto, de alrededor de 0,76 kg adicionales de pérdida de peso por alelo para la variante principal. Los autores muestran que un modelo combinado con variables clínicas y genéticas puede estratificar pacientes, pero eso no significa que la genética por sí sola justifique ya crear subgrupos clínicos o indicar pruebas genéticas rutinarias. De hecho, el propio estudio indica que la mayor parte de la capacidad predictiva sigue viniendo de factores no genéticos como sexo, edad, diabetes tipo 2, tipo de fármaco, dosis y duración del tratamiento. En ese sentido, el hallazgo se parece a lo observado en muchos rasgos cardiometabólicos, como diabetes tipo 2, glucosa, HbA1c, IMC o presión arterial: asociaciones genéticas robustas y biológicamente informativas, pero con utilidad individual limitada cuando se consideran de forma aislada. Además, una parte relevante de los datos es autorreportada, la cohorte está enriquecida en mujeres y en personas de ascendencia europea y los autores son actuales o antiguos empleados de 23andMe [una compañía que se dedica a hacer pruebas genéticas personalizadas], por lo que será importante validar estos resultados de forma prospectiva, independiente y en poblaciones más diversas.

Declara no tener conflicto de interés
ES

2026 04 08 Cristóbal Morales GLP1 genes

Cristóbal Morales

Responsable de la Unidad Salud Metabólica, Diabetes y Obesidad Hospital Vithas Sevilla y vocal de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO)

Science Media Centre España

El estudio es de una belleza extraordinaria que viene a respaldar lo que ya venimos diciendo. La obesidad es una enfermedad muy compleja en la cual la genética tiene mucho que ver —no lo explica todo, pero sí una gran parte—. Conviene recordar que se trata de una revista de alto impacto, concretamente Nature, y que metodológicamente han analizado a 27.000 personas mediante un estudio genético.  

Es cierto que una de las limitaciones es que la pérdida de peso es reportada por los propios pacientes, es decir, son datos autoinformados. Sin embargo, el estudio arroja mucha luz sobre una preocupación habitual en la práctica clínica: cada persona responde de manera diferente. Nosotros hablamos de hiperrespondedores e hiporrespondedores, y además cada paciente presenta efectos secundarios distintos. Aquí, la genética podría explicar en parte ambas cuestiones.  

El estudio es muy relevante y pertinente porque aporta claridad a una problemática actual en consulta. Esto se enmarca en lo que denominamos medicina de precisión, un auténtico sueño: que en el futuro el apoyo genético nos permita elegir el mejor fármaco o diseñar el tratamiento más adecuado para cada persona según su perfil genético.  

No obstante, la genética no lo es todo. Como hemos dicho, se trata de una enfermedad muy compleja. Con los datos actuales, sabemos que variables biológicas como el sexo (las mujeres pierden más peso), la presencia de diabetes tipo 2 (las personas con diabetes pierden menos peso), la edad (a mayor edad, menor pérdida de peso) o el hígado graso (también asociado a menor pérdida) influyen significativamente. 

 En el futuro, utilizaremos variables clínicas predictoras tanto de la eficacia del tratamiento como de los efectos secundarios, junto con variables biológicas. Estamos en el inicio, en el despertar, de una nueva medicina: la medicina de precisión.  

En este estudio en concreto, se analizan variantes del gen GLP-1R, localizado en el cromosoma 6, que podrían explicar en parte por qué algunas personas responden mejor, dado el mecanismo de acción de estos fármacos sobre el receptor GLP-1R. Del mismo modo, variantes en el receptor GIPR, localizado en el cromosoma 19, podrían explicar por qué algunas personas presentan más efectos secundarios. Por ejemplo, ciertas variantes podrían bloquear la vía GIPR y hacer que se pierda el efecto protector frente a las náuseas, aumentando así la probabilidad de efectos adversos. 

Se dibuja, desde mi punto de vista, un futuro muy interesante. Es un hito poder anticiparnos mediante la farmacogenómica y aplicar una medicina de precisión en la elección del tratamiento, así como en la mejor forma de utilizarlo, diferenciando entre respondedores y no respondedores, y entre quienes presentan más o menos efectos secundarios. 

Actualmente contamos con dos fármacos en el mercado con altísima eficacia y buenos perfiles de seguridad, considerados esenciales y que son tirzepatida (Mounjaro) y semaglutida (Wegovy). En el futuro aparecerán nuevas moléculas con distintos mecanismos de acción, lo que hará aún más importante el apoyo de la genética para seleccionar el mejor tratamiento, siempre en combinación con el fenotipo o las características clínicas del paciente. 

Este estudio marca el inicio de una nueva era en la medicina basada en la integración de variables genéticas con variables clínicas que ya sabemos manejar en la consulta. 

No declara conflicto de interés
ES

Dolores Corella - GLP Obesidad

Dolores Corella

Investigadora del CIBEROBN y catedrática de Medicina preventiva en la Universidad de Valencia

Science Media Centre España

¿El estudio es de buena calidad? 

"Este estudio es muy interesante y aporta datos relevantes. Sin embargo, su diseño tiene algunas limitaciones ya que no es un ensayo clínico previamente diseñado y registrado, sino que utiliza datos de participantes que habían participado antes en estudios genéticos de una empresa de análisis genéticos con otro fin y analizan ahora las personas que están tomando fármacos para adelgazar, la pérdida de peso y lo asocian son sus características genéticas. Lo novedoso es que encuentran una fuerte asociación entre una variante genética en el gen GLP-1R y mayor pérdida de peso tomando el fármaco. Este hallazgo es importante. También encuentran algunas asociaciones entre variantes genéticas en los genes GLP-1R y GIPR y algunos de los efectos adversos de los fármacos para adelgazar". 

¿Tiene alguna limitación que haya que tener en cuenta? 

“La limitación es que necesita ser replicado en otros estudios antes de incluirlo en la práctica clínica ya que no tiene el diseño de ensayo clínico aleatorizado, controlado y previamente diseñado para ello”. 

¿Qué implicaciones tiene y cómo encaja con la evidencia existente? 

“Las implicaciones son relevantes porque contribuye a aportar nueva evidencia de cómo las variantes genéticas pueden determinar los efectos del mismo fármaco haciendo que sean más efectivos en algunas personas que en otras y que también puedan asociarse o no a efectos adversos. Encaja muy bien dentro de la evidencia existente y son resultados que serán aplicables en la nueva era de la medicina de precisión”. 

Los efectos genéticos son modestos frente a factores no genéticos. ¿Qué implica para la práctica clínica? 

“En este caso, el efecto genético no es muy pequeño en magnitud. Es solo una variante genética en un contexto de importante pérdida de peso. Es casi un kilo de diferencia lo que se pierde más de peso con el mismo tratamiento y la misma duración. Si se encuentran otras variantes genéticas, el efecto puede ser acumulativo y lo importante es que aporta nuevos datos relevantes en farmacogenética y en epidemiología genética de la obesidad. Igualmente, la asociación de determinadas variantes genéticas con mayores o menores efectos adversos, como vómitos, etc., es relevante para personalizar mejor los tratamientos incluso con los nuevos fármacos para perder peso”. 

Declara no tener conflicto de interés
ES

Ana Belén Crujeiras - GLP Obesidad

Ana Belén Crujeiras Martínez

Directora del grupo de investigación de Epigenómica en el grupo de Endocrinología y Nutrición del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS) y miembro CIBER de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBERobn)

Science Media Centre España

¿El estudio es de buena calidad? 

“Sí, es un trabajo sólido. Analiza a casi 28.000 personas y utiliza herramientas genéticas avanzadas (GWAS), además de validar parte de los resultados con datos clínicos reales. Es, en términos metodológicos, un estudio potente y bien ejecutado”. 

¿Tiene alguna limitación que haya que tener en cuenta? 

“Gran parte de los datos son autorreportados, lo que puede introducir sesgos. Además, la muestra procede mayoritariamente de población estadounidense de origen europeo, por lo que los resultados no se pueden extrapolar automáticamente a otros países como España. Y, sobre todo, los efectos genéticos detectados son pequeños”. 

¿Qué implicaciones tiene y cómo encaja con la evidencia existente? 

“Encaja bien con lo esperado: confirma que hay base biológica y farmacogenética en la respuesta a GLP-1, pero también que la variabilidad clínica es multifactorial. Refuerza el camino hacia la medicina de precisión, aunque aún en fase inicial, y es coherente con la evidencia previa de gran heterogeneidad en respuesta a estos fármacos”. 

Los efectos genéticos son modestos frente a factores no genéticos. ¿Qué implica para la práctica clínica? 

“Implica que, hoy por hoy, es mucho más útil y eficiente ajustar el tratamiento según variables clínicas modificables (dosis, adherencia, comorbilidades, edad, sexo) que basarse en test genéticos. La genética puede aportar información complementaria en el futuro, pero su utilidad clínica actual es limitada. Además, desde una visión moderna de la obesidad, los factores ambientales, que actúan también vía mecanismos epigenéticos, siguen siendo los principales determinantes y, por tanto, el principal objetivo terapéutico.  

En resumen: el estudio aporta una evidencia muy relevante como punto de partida hacia la medicina personalizada en obesidad. Sin embargo, en este momento la prioridad no debería ser generalizar el uso de test genéticos, sino desarrollar enfoques más completos que integren datos clínicos, factores ambientales y, probablemente, marcadores epigenéticos, ya que estos últimos reflejan mejor la interacción entre el entorno y la biología de cada paciente”. 

Declara no tener conflicto de interés
ES

Josefa García Barrado - GLP Obesidad

Josefa García Barrado

Profesora titular de Farmacología e investigadora del grupo Neuroendocrinología y Obesidad de la Universidad de Salamanca

Science Media Centre España

El estudio parece estar bien realizado y, en términos metodológicos, puede considerarse de buena calidad. Aborda una pregunta clínicamente relevante y aporta evidencia interesante sobre la posible contribución genética a la variabilidad en la respuesta a los fármacos agonistas del receptor GLP-1, tanto en términos de pérdida de peso como de efectos adversos. Además, encaja razonablemente bien con la evidencia existente, que sugiere que la respuesta a este tipo de tratamientos es heterogénea y probablemente multifactorial. En ese sentido, el trabajo tiene valor porque contribuye a comprender mejor esa variabilidad y abre una línea de investigación prometedora en el ámbito de la medicina personalizada. 

No obstante, creo que las implicaciones prácticas de los hallazgos están algo sobrevaloradas en la interpretación final. Aunque se identifican asociaciones genéticas, los tamaños del efecto son modestos y escasos y, desde el punto de vista clínico, su utilidad inmediata parece limitada. Factores no genéticos como la edad, el sexo, la situación metabólica basal, la adherencia o la tolerancia al tratamiento probablemente tengan un peso mayor y, además, son variables más accesibles y aplicables en la toma de decisiones clínicas habitual. Por ello, aunque el estudio resulta interesante desde el punto de vista biológico y puede ser útil para generar hipótesis o para futuros modelos predictivos más completos, los resultados por sí solos todavía no justifican una aplicación clínica directa ni el uso rutinario de pruebas genéticas para guiar el tratamiento. 

Declara no tener conflicto de interés
ES
Publicaciones
Genetic predictors of GLP1 receptor agonist weight loss and side effects
    • Artículo de investigación
    • Estudio observacional
    • Humanos
Revista
Nature
08/04/2026
Autores

Qiaojuan Jane Su et al.

Tipo de estudio:
  • Artículo de investigación
  • Estudio observacional
  • Humanos
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